Asociación Unificada de Guardias Civiles exige más efectivos, medios y el reconocimiento de la profesión de riesgo tras el ataque
Dos agentes de la Guardia Civil fueron objeto de un ataque esta pasada madrugada cuando su vehículo oficial fue apedreado mientras se dirigía al perímetro fronterizo en las proximidades de la barriada del Príncipe Alfonso. Los impactos alcanzaron la luna delantera y trasera del coche patrulla, poniendo en riesgo la integridad de los agentes, aunque finalmente no se registraron heridos. Tras lo ocurrido, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha condenado los hechos y ha reclamado al Gobierno central medidas urgentes para reforzar la seguridad de los efectivos destinados en Ceuta.
El incidente tuvo lugar durante la madrugada, cuando una patrulla que circulaba en servicio fue atacada con piedras mientras se desplazaba hacia la zona del perímetro fronterizo. Los proyectiles impactaron contra el vehículo oficial y provocaron daños en las lunas delantera y trasera.
A pesar de la violencia del ataque, los agentes que se encontraban en el interior del coche no sufrieron lesiones. No obstante, desde AUGC han advertido de que la agresión puso en peligro la integridad física de los guardias civiles que realizaban su labor.
AUGC denuncia un “ataque intolerable” a los agentes
La asociación profesional ha condenado con contundencia lo ocurrido y ha señalado que se trata de un “ataque intolerable” contra quienes trabajan para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Desde la organización subrayan que este tipo de agresiones no pueden normalizarse, ya que cada ataque contra un agente de la autoridad supone también un ataque contra el Estado de Derecho y las instituciones democráticas.
El sindicato recuerda además que los guardias civiles destinados en la ciudad autónoma trabajan en un contexto especialmente exigente, marcado por la presión migratoria y por los continuos intentos de entrada irregular a través del perímetro fronterizo.
Según AUGC, los agentes llevan meses operando “al límite de sus capacidades”, sometidos a una elevada presión operativa, física y psicológica derivada del control de la frontera y de las intervenciones vinculadas a la gestión de la inmigración irregular.
Reclamación de más medios y efectivos
La asociación considera que episodios como el ocurrido esta madrugada agravan aún más la situación en la que desempeñan su trabajo los guardias civiles destinados en Ceuta.
Por ello, AUGC ha solicitado al Ministerio del Interior de España y al Gobierno de España la adopción de medidas inmediatas para reforzar la seguridad de los agentes.
Entre las principales demandas planteadas por la organización se encuentra el refuerzo urgente de efectivos y de medios materiales, así como la aplicación de una política de “tolerancia cero” frente a las agresiones a miembros de las fuerzas de seguridad.
La asociación también insiste en una reivindicación histórica del colectivo: el reconocimiento efectivo de la Guardia Civil como profesión de riesgo. AUGC sostiene que situaciones como la vivida esta madrugada evidencian la necesidad de avanzar en ese reconocimiento institucional.
El sindicato profesional advierte de que los guardias civiles no pueden seguir desarrollando su trabajo expuestos a agresiones mientras afrontan una presión operativa constante. En este sentido, aseguran que continuarán denunciando públicamente cualquier ataque contra los agentes y reclamando medidas que garanticen su seguridad, dignidad profesional y condiciones laborales adecuadas.