La casualidad quiso que mientras una dotación de la Policía Local lograba apresar a los sospechosos fugados, otro equipo policial pasara por allí con las víctimas, que se dirigían a Comisaría para denunciar los hechos, por lo que pudieron identificarlos claramente
Trataron de huir, pero la suerte quiso que la patrulla que llevaba a las personas a las que habían robado pasara por la zona, permitiendo su clara identificación y detención. Sucedió en la madrugada del domingo, en el Poblado Marinero. A las cinco menos veinticinco, mientras agentes de la Unidad de Intervención Rápida de la Policía Local patrullaban la zona a pie, un joven se les acercó. Instantes antes, había sido asaltado por tres personas para atracarle con la técnica del "mataleón".
Según explicó, tres varones, uno con sudadera azul, otro con sudadera negra y un último con sudadera gris, le habían robado dos teléfonos móviles, el suyo y el de su pareja, mediante esta maniobra, consistente en sorprender a las víctimas por la espalda y pasarles el brazo por el cuello para realizar un estrangulamiento.
Con las características aportadas, los policías allí presentes procedieron a trasladar la descripción de los atacantes a otra patrulla con el fin de dar con los individuos. Tras varias batidas por la zona, localizaron a dos de ellos -el de sudadera azul y el de la gris- no muy lejos de allí, a la altura de la Plaza Rafael Gilbert.
Fue entonces, cuando al detectar la presencia policial emprendieron la huida. No sin antes pararse un momento junto una chica que vestía de rojo y darle algún objeto, que esta dejó junto a un macetero.
La escapada fue corta, ya que ya que ambos fugados fueron interceptados a varios metros de la zona. Quiso la casualidad que mientras la dotación se encontraba identificando a las tres personas (los presuntos ladrones y la chica de rojo, todos ellos de Ceuta) pasó por el lugar el otro equipo policial con las víctimas, que se dirigían a Comisaría para denunciar los hechos.
Al ver a estos dos individuos pudieron identificar a ambos claramente como los autores del atraco, por lo que inmediatamente fueron detenidos e informados del motivo del arresto -un delito de robo con intimidación- así como los derechos que les asisten conforme a la legislación vigente.
De manera simultánea un amigo de la pareja asaltada localizó los móviles a través de la aplicación “Buscar mi iPhone”, que los llevó a la plaza donde se encontraban los detenidos y el macetero dónde la chica de rojo había arrojado el objeto entregado por uno de ellos.
No se escapó ninguno de los identificados, ya que mientras se dirigían a la comisaría de Cuerpo Nacional de Policía, los agentes municipales encontraron al tercer individuo, el de sudadera negra, también natural de la ciudad autónoma; aunque las víctimas especificaron que dicho varón no había intervenido en el robo, sino que actuó como mediador. Tanto él como la cómplice que arrojó el móvil fueron identificados para su comparecencia.
Ya con los hechos esclarecidos y todos los intervinientes reconocidos, los agentes actuantes procedieron a practicar las diligencias preceptivas en la Jefatura Superior.