Los agentes ya están declarando en sede de la Benemérita y además del expediente interno el caso podría tener recorrido judicial
Dos agentes de la Guardia Civil fueron grabados ayer en Benzú mientras presuntamente agredían a un inmigrante. El vídeo circuló por redes sociales y su autor presentó denuncia, lo que llevó a abrir una investigación que podría acabar en medidas disciplinarias y un paralelo proceso judicial, según reconocen a este medio fuentes internas de la Benemérita, quienes lamentan una posible "mancha" a la imagen del cuerpo.
Estas fuentes explican que fueron conscientes durante la jornada de ayer de la difusión del vídeo en el que se ve a los dos efectivos, aparentemente, golpeando a un inmigrante con una porra en la playa de Benzú. Horas después el autor del vídeo acudió a presentar denuncia y la presunta víctima fue identificada y llevada a prestar declaración.
Además, fue trasladado al médico para revisar que no sufriera lesiones. "Por suerte no las presenta", ratifica la propia Guardia Civil, que asegura ya tiene abierto un procedimiento disciplinario contra los dos operativos. "Ahora mismo se les está tomando declaración", agregó poco antes de las dos de la tarde la oficina de comunicación del cuerpo.
El proceso tomará dos vías, la interna, que puede llevar a medidas que afecten laboralmente a los dos supuestos implicados y la judicial. La primera se basará en el testimonio del migrante, el de los agentes y en las grabaciones de las que dispone la Benemérita y podría ser más rápida que la segunda, que dependerá del ritmo del juzgado.
El magistrado deberá a su vez decidir si continúa la investigación e incluso si la aparente agresión llega a juicio oral. "Lo que queremos es que no salpique a la imagen del cuerpo", concluyen fuentes de la Guardia Civil, que han actuado con celeridad ante el incidente.
Agresión a un Guardia Civil
Estos hechos llegan apenas un día después de que un efectivo de la Benemérita destinado en la valla fronteriza sufriera una agresión por parte de un migrante que portaba un gancho. El hombre ha sido condenado a dos años de cárcel -inicialmente iban a ser tres, pero se alcanzó una conformidad- por un delito de atentado contra agente de la autoridad con empleo de instrumento peligroso y otro leve de lesiones. Además, el sujeto afronta ahora un presumible expediente de expulsión del país.