Lucha contra el narcotráfico

La Guardia Civil incauta 47 kilos de hachís en 4 controles en el Puerto y el Tarajal

Hachís oculto en el hueco del filtro de partículas de una moto.
Dos de las detenciones se produjeron contra vecinos de Ceuta que trataban de pasar la droga en moto

Los agentes de la Compañía Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil que prestan servicio en el centro de acceso en coche a los barcos en la Estación Marítima, junto a sus compañeros del Grupo Cinológico, han interpretado en los últimos días 47 kilos de hachís en cuatro de esos controles. Uno de ellos en el Tarajal.

El primero se practico a un vehículo de marca Toyota y con matrícula nacional, que estaba conducido por un ciudadano marroquí que contaba con permiso de trabajo y residencia en España.

En este caso fueron los perros los que alertaron de la posible presencia de droga en el interior del vehículo lo que llevó a los agentes a inspeccionar a fondo el coche. El reconocimiento arrojó el hallazgo de 44,5 kilos de hachís repartidos en 113 bloques que estaban ocultos en el hueco natural del salpicadero del vehículo. El conductor y único ocupante del vehículo fue detenido para ser puesto a disposición judicial por un supuesto delito contar la salud pública.

A esa intervención, la Guardia Civil sumó otras, como la la practicada contra una motocicleta de marca Honda, que llevaba una vecina de Ceuta y a la que le encontraron en el hueco natural de partículas cinco bloques de hachís con 18 pastillas de forma rectangular que sumaron un peso de 1.882 gramos de hachís.

La propia Guardia Civil enmarca este hallando en la búsqueda y localización de nuevos modus operandi para pasar la droga a la península.

Y no es la única incautación realizada a una moto. Otros 1.150 gramos de hachís fueron hallados en el forro interior del casco de otra moto a otro vecino de la ciudad.

Además de estas tres detenciones practicadas en el Puerto, la Benemérita interceptó 220 gramos de kifi en el control fronterizo del Tarajal. En este caso la incautación y la detención se produjo en el control de acceso a pie de la frontera. Los agentes sospecharon que uno de los vecinos de la ciudad que estaba atravesando en la frontera podía estar portando droga y optaron por meterle al cuartillo para hacerle un registro que acabó arrojando la droga.