El dispositivo fue interceptado en vuelo por el Equipo PEGASO antes de que alcanzara el interior del centro penitenciario de Ceuta
Un intento de introducir sustancias estupefacientes y objetos prohibidos en el Centro Penitenciario de Mendizábal fue frustrado recientemente gracias a una actuación especializada de la Guardia Civil. La operación evitó que un dron, empleado con fines ilícitos, alcanzara el interior de la prisión y lograra entregar su carga, compuesta por droga y dispositivos de comunicación.
La intervención fue llevada a cabo por el Equipo PEGASO, una unidad específica de la Guardia Civil dedicada a la detección, inhibición y neutralización de aeronaves no tripuladas utilizadas para actividades ilegales. El dron fue detectado durante su vuelo y posteriormente inhibido, lo que impidió que completara su trayectoria hacia el recinto penitenciario.
Intervención especializada en pleno vuelo
La actuación se desarrolló cuando los sistemas del Equipo PEGASO identificaron la presencia del dron en las inmediaciones del centro penitenciario. Una vez confirmada la amenaza, se activaron los protocolos de inhibición, logrando neutralizar el aparato antes de que alcanzara su objetivo.
Tras ser interceptado, el dron fue localizado e incautado por los agentes. En su interior transportaba sustancias estupefacientes y dos micro-teléfonos móviles, elementos que suelen emplearse para eludir los controles de seguridad existentes en el interior de los centros penitenciarios y facilitar comunicaciones no autorizadas entre internos y el exterior.
La intervención evitó la entrada de estos efectos prohibidos en la prisión, preservando el control y el orden en un entorno especialmente sensible desde el punto de vista de la seguridad.
Uso de nuevas tecnologías para fines ilícitos
El uso de drones para introducir objetos prohibidos en centros penitenciarios se ha convertido en una práctica detectada en distintos puntos del territorio nacional. Estos dispositivos permiten sortear barreras físicas y sistemas tradicionales de vigilancia, lo que ha obligado a reforzar los mecanismos de detección y respuesta frente a este tipo de amenazas.
En este caso, la actuación puso de manifiesto la existencia de uso indebido de dispositivos específicos y personal altamente especializado dentro de la Guardia Civil para hacer frente a estas nuevas formas de delincuencia asociadas al uso indebido de tecnologías emergentes.
La neutralización del dron evidenció la capacidad operativa del Equipo PEGASO para actuar con rapidez y eficacia ante situaciones que requieren una respuesta técnica inmediata, especialmente en infraestructuras críticas como los centros penitenciarios.
Incautación de droga y dispositivos de comunicación
El material intervenido incluía sustancias estupefacientes cuya introducción en prisión habría supuesto un riesgo añadido para la seguridad interna del centro, así como dos micro-teléfonos móviles. Este tipo de dispositivos, de pequeño tamaño y fácil ocultación, suelen utilizarse para mantener comunicaciones clandestinas, coordinar actividades ilícitas o eludir los controles establecidos por la administración penitenciaria.
La incautación de estos objetos impidió su distribución entre los internos y evitó posibles alteraciones del orden, reforzando las medidas de control en el entorno penitenciario de Mendizábal.