La tragedia migratoria vuelve a golpear las costas de Ceuta. Agentes de la Guardia Civil han recuperado este lunes los cadáveres de dos personas migrantes en la zona del Recinto, elevando a 18 el número de fallecidos localizados en el litoral ceutí en lo que va de 2026.
Según han confirmado fuentes de la Comandancia a Europa Press, uno de los cuerpos fue hallado flotando en el mar mientras que el segundo había conseguido llegar hasta la orilla antes de fallecer.
Ambos vestían trajes de neopreno, una indumentaria utilizada frecuentemente por los llamados “nadadores”, migrantes que tratan de alcanzar Ceuta desde Marruecos bordeando a nado el espigón fronterizo y las zonas costeras próximas al perímetro marítimo.
El aviso se produjo a media mañana
La alerta fue recibida por la Guardia Civil alrededor de las 11.45 horas. Tras el aviso, agentes del Servicio Marítimo y del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) se desplazaron hasta el lugar para proceder a la recuperación de los cuerpos.
Por el momento no ha trascendido la identidad ni la edad de las personas fallecidas. Los cadáveres serán trasladados primero a la base del Servicio Marítimo antes de su conducción al Instituto de Medicina Legal, donde se les practicará la autopsia correspondiente para tratar de determinar las causas exactas de la muerte y facilitar su posible identificación.
Continúa aumentando la cifra de fallecidos en la ruta marítima hacia Ceuta
Con este nuevo hallazgo, ya son 18 los migrantes fallecidos encontrados en las costas ceutíes desde que comenzó el año. La cifra mantiene la tendencia registrada en los últimos meses en torno a una de las rutas migratorias más peligrosas del entorno del Estrecho.
Muchos de los migrantes que intentan acceder a Ceuta por vía marítima recurren a travesías nocturnas y utilizan neoprenos para soportar las bajas temperaturas del agua y mejorar su flotabilidad durante el trayecto. Las corrientes, el cansancio extremo, la baja temperatura del mar y la dificultad del recorrido convierten estos intentos en una vía especialmente arriesgada.
La presión migratoria sobre el litoral ceutí dejó durante el pasado año uno de los balances más dramáticos de la última década. En 2025 se contabilizaron 46 migrantes fallecidos en las costas de Ceuta, la cifra más alta registrada hasta ahora en la ciudad.