'Mordidas' y apaleadas
Imagen de archivo.

- Las porteadoras más humildes exigen "las mismas reglas" para el tránsito de mercancías hacia Marruecos, que aseguran se permite o se veta en función de la entrega de productos o dinero a los agentes y 'negociadores' que lo custodian

- Las transfronterizas dicen llevar "un mes" sin poder ganar su sustento y el de su familia con su trabajo habitual

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La dura vida de las 'mujeres mula' transfronterizas, como las ha descrito la BBC, es cada vez más dura. Desde hace "un mes", las porteadoras deambulan sin cesar desde el puente del Biutz al paso del Tarajal y viceversa, trepando por las colinas que se encuentran alrededor del CEIP Príncipe Felipe, aglomerándose aquí y allá, pidiendo un hueco para dormir, buscando una salida.

Este miércoles, espontánea y solidariamente, decenas de ellas, macutos más grandes y pesados que su propio cuerpo a la espalda, han hecho un alto junto a los padres y madres de los alumnos el colegio más cercano al área fronteriza para pedir soluciones.

No hay, dicen, forma de mantener su vía de supervivencia en las condiciones actuales. El acceso al puente del Biutz, aseguran, depende tanto de los cambios de criterio sobre su apertura o cierre de las autoridades del país vecino como de la regalía que se ofrezca a los agentes de turno en uno y otro lado del paso.

"Si no hay cerveza, tabaco o ropa, no pasas", aseguran varias, arremolinadas, al periodista, versión que corroboran ceutíes bregados en el día a día de los polígonos, donde este miércoles se podía ver a cientos de mujeres apiñadas contra una pared por un lado, a otras trepando vallas de más de 3 metros de altura para saltar un callejón y a decenas observando de lejos el puente del Biutz, aparentemente cerrado a cal y canto, para, al acercarse la Policía, salir corriendo.

Al fondo el escenario, en el Reino alauita, se aprecia un trasiego de mercancías menos denso de lo habitual. Según todos los presentes, es el que responde a los "grandes" comerciantes, a "los que llegan con una camioneta al lado del puente y descargan decenas de bultos porque sí tienen la capacidad para pagar lo que exigen quienes lo custodian".

Cuando no son prendas, son billetes (50 dirhams, aseguran muchas mujeres que cobran, en Marruecos, los 'negociadores', esos hombres que, sin uniforme, circulan asiduamente como Pedro por su casa en zonas donde, aparentemente, nadie podría hacerlo sin el beneplácito oficial). A ese precio las cuentas no salen: "Si pasas o dos tres veces, lo que ibas a ganar tras estar todo el dia trabajando ya te lo has dejado", traduce una joven del Príncipe Felipe que asegura haber tenido que dar alojamiento recientemente a alguna de las marroquíes.

Media docena de ellas muestran sin reparo sus heridas 'de guerra', hematomas del tamaño de un puño, brazos rotos y piernas apaleadas. 'Mordidas' en el bolsillo y el cuerpo, las transfronterizas reclaman un mismo régimen, idénticas reglas, para decidir quién cruza y quién no con mercancías desde Ceuta hacia Marruecos, un objetivo que se ha complicado desde que España asumió controlar el tráfico de todo tipo de productos por el Tarajal mientras se construye un canal alternativo exclusivo para los porteaores, obras que terminarán "a finales de enero".

"Vergonzosa" realidad

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) lleva años denunciando que la realidad de las porteadoras marroquíes en las fronteras de Ceuta y Melilla es una situación "vergonzosa" y "olvidada por los responsables políticos de ambos estados". "Cuando deshumanizamos a estas mujeres, las estamos convirtiendo en simples objetos y cifras económicas, a la vez que, al negar su realidad como personas, estamos obviando sus derechos humanos", ha alertado.

Para intentar corregir esa situación, el año pasado inició una campaña de incidencia política ante las instituciones españolas, europeas y marroquíes "con el objetivo de llamar su atención sobre esta indignante situación; para que se respeten los derechos y la dignidad de esas mujeres, a la vez que se mejore la situación de las mismas, permitiéndoles sindicarse, el uso de carros para transportar las mercancías y la lucha contra los abusos policiales que con frecuencia se cometen".

En Conferencia Política que los socialistas de toda España celebraron a mediados de mes se aprobó una enmienda en la ponencia definitiva para "abordar la realidad de las porteadoras en las fronteras de Melilla y Ceuta desde la perspectiva de los Derechos Humanos".

- Lea la 'Declaración de Tetuán'

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