Una red asentada en la ciudad organizaba envíos de hachís a la península y Europa con una estructura logística compleja
Una operación de la Policía Nacional ha permitido desarticular una organización de narcotráfico con base en Ceuta dedicada al envío de hachís hacia distintos puntos de España y Francia, en un dispositivo que ha incluido el despliegue de 250 agentes y actuaciones en varias comunidades. En ese contexto, los agentes parecen haber encontrado en el Polígono del Tarajal un nuevo narcotúnel, según adelantó el Faro y ha podido corroborar este medio.
El operativo se ha saldado con nueve detenidos en la ciudad autónoma -a los que hay que sumar los ejecutados en otras localidades-, numerosos registros y la incautación de grandes cantidades de dinero en efectivo y equipos de comunicación, tras una investigación que se ha prolongado durante más de un año y que ya permitió interceptar un importante alijo de droga en fases previas.
La intervención policial se ha desarrollado de forma coordinada en diferentes puntos de Andalucía, Galicia y la propia ciudad autónoma. En total, se han llevado a cabo decenas de registros domiciliarios vinculados a los integrantes de la organización, lo que ha permitido avanzar en el desmantelamiento de su estructura operativa.
Entre los registros, dos naves en el polígono del Tarajal en los que se han encontrado conductos sospechosos de haberse utilizado para introducir droga desde Marruecos. Los investigadores buscan determinar ahora si el o los puntos de salida están al otro lado del perímetro fronterizo. Las naves registradas están además muy proximas a aquella en la que se encontró el primer narcotúnel.
Durante el dispositivo, los agentes han intervenido cerca de un millón y medio de euros en efectivo, además de más de medio centenar de equipos de comunicación utilizados presuntamente para coordinar los envíos y mantener el contacto entre los miembros de la red.
Ceuta, centro de operaciones de la red
Las pesquisas sitúan el núcleo de la organización en Ceuta, donde el entramado contaba con una infraestructura considerada compleja y bien organizada. Desde este punto, los implicados gestionaban la entrada de grandes cantidades de hachís procedente de Marruecos, asegurando su posterior distribución hacia el territorio peninsular y otros destinos europeos.
La red operaba de forma continuada, con un sistema que ofrecía garantías a los receptores finales de la mercancía, lo que evidenciaba un alto grado de profesionalización.
Más de un año de investigación
La investigación judicial arrancó hace más de doce meses, centrada desde el inicio en este grupo asentado en la ciudad autónoma. Las primeras actuaciones permitieron detectar el funcionamiento interno de la organización y su capacidad para mover grandes cantidades de droga.
Uno de los hitos clave se produjo meses atrás, cuando los agentes interceptaron en Almería un cargamento de 15.000 kilos de hachís, lo que facilitó identificar a los principales responsables de la red.
Conexión con el narcotráfico del Campo de Gibraltar
Para el traslado de la droga, la organización utilizaba una amplia red de vehículos encargados de distribuir la mercancía tras su llegada. Según la investigación, el suministro estaba vinculado a un conocido narcotraficante de La Línea de la Concepción, que se encargaba de operar con embarcaciones rápidas y garantizar el cruce del hachís desde el norte de África hasta la península.
Este entramado logístico permitía a la organización mantener un flujo constante de estupefacientes, consolidando una red con capacidad para operar a gran escala en distintos puntos del territorio nacional y europeo.


