MANDAMIENTO JUDICIAL

Ordenan revisar la salubridad de las instalaciones de la Guardia Civil en La Puntilla

Ordenan revisar la salubridad de las instalaciones de la Guardia Civil en La Puntilla
guardia civil recurso espalda
Imagen de recurso.

Un juez de la Sección Sexta del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha ordenado, según la Unión de Oficiales de la Guardia Civil, la inspección de las instalaciones de la Benemérita en el muelle de La Puntilla. "Desde noviembre de 2015", ha explicado, "la Compañía de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil de Ceuta se encuentra en unas instalaciones ubicadas en el Muelle de la Puntilla. Paradójicamente, el traslado desde las anteriores dependencias de la Comandancia se realizó porque, según la Guardia Civil,  no cumplían con las necesarias medidas de salubridad".

Según la Unión, "el edificio en el que actualmente los guardias civiles realizan su trabajo se encuentra junto a unas instalaciones industriales del Puerto, donde diariamente se manipulan y almacenan ingentes cantidades de mercancías peligrosas". Además, apunta que de acuerdo con datos de la última memoria anual del Puerto, "más de 600 mil toneladas de combustible y derivados petrolíferos, altamente tóxicos y cancerígenos, pasan junto a los guardias civiles, expuestos, por tanto, a un grave riesgo para su salud y seguridad". 

Se trata, a su jucio, de "una zona industrial del puerto donde el trasiego diario de barcos es muy elevado, con los consiguientes niveles inaceptables de ruido, malos olores y emanaciones, altamente cancerígenas, de gases de los combustibles  empleados y, todo ello por no hablar de los riesgos inherentes a tal actividad, como los vertidos accidentales de combustibles que se han repetido en varias ocasiones y que, en cualquier momento, podrían originar una auténtica desgracia".

La Unión estima que "el propio plan de seguridad del edificio evidencia la situación al reconocer que “cualquiera de sus fachadas pueda verse afectada por el fuego producido por algún incendio ya que por las proximidades transcurren canalizaciones de combustible y gases inflamables” no existiendo medios exteriores de protección ni dispositivos de detección contra incendios".

"Además, las características del propio edificio (acristalado) hacen que su resistencia al fuego sea peligrosamente baja", ha añadido sin dejar de reseñar que "en alguna ocasión se han dado episodios de irritaciones de ojos, toses y  malos olores, incluso llegando a tener que desalojar momentáneamente las instalaciones".

La Unión de Oficiales ha lamentado que "sin embargo, por parte de la Guardia Civil inicialmente se negó cualquier riesgo, alegando que con carácter previo a la ocupación de esas dependencias del muelle se realizaron las pertinentes evaluaciones de riesgos". "Una vez ocupado el edificio, ante las quejas que llegaron hasta la misma Comisión de Riesgos Laborales del Consejo de la Guardia Civil, se informó de la disponibilidad y ofrecimiento de la Autoridad Portuaria para hacer una medición de los gases y evaluación de riesgos. Respuesta cuanto menos llamativa si tenemos en cuenta, como se ha dicho, que con carácter previo a la ocupación ya se habían evaluado", ha completado.

De la posterior evaluación realizada por la Guardia Civil "se apreciaron algunos riesgos, según el Servicio de Prevención de Riesgos de la Guardia Civil, de tipo moderado, pese a que la metodología de la evaluación consistió en la simple observación, sin disponer de equipos técnicos que ofreciesen un riguroso análisis de los niveles de contaminación". Tras esa evaluación, se adoptaron algunas medidas "que no han resultado eficaces. Al parecer se habría acordado con la Autoridad Portuaria que los barcos de mayor calado atracaran en otra parte del muelle y que el resto lo hiciese unos metros más lejos del edificio de la Guardia Civil". 

Con todo, "unas y otras embarcaciones siguen realizando sus maniobras de carga y descarga en el muelle, atracando frente al edificio y sus proximidades". En todo caso, "el desplazamiento de unos metros de las embarcaciones no evita que la zona se inunde con los gases que desprenden los motores, la limpieza de tanques así como las maniobras de carga y descarga de los combustibles que portan".

Por ello, "ante la falta de medidas eficaces para eliminar o reducir lo que puede ser un grave riesgo para la seguridad y salud de los guardias civiles", la Unión de Oficiales decidió acudir a los Tribunales. Ahora, en este marco de actuación, la Sección Sexta del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha ordenado al Servicio  de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social la inspección de las instalaciones de La Puntilla y los riesgos que ofrece a la salud de los trabajadores allí destinados, especialmente la existencia de un cargadero de combustible líquido que podría vulnerar la normativa vigente.

La Unión de Oficiales de la Guardia Civil muestra así su "compromiso por mejorar los derechos profesionales y laborales de los guardias civiles, aunque, lamentablemente, haya que recurrir, una vez más, a los Tribunales para garantizarlos".

Ordenan revisar la salubridad de las instalaciones de la Guardia Civil en La Puntilla