Presunta agresión sexual a una trabajadora social en el centro de menores La Fuente

Juzgado de Primera Instancia e Instrucción / Archivo

El ataque derivó además en la agresión a dos vigilantes de seguridad que intervinieron para protegerla del joven que ha sido ingresado en Punta Blanca 

Una trabajadora social del centro de acogida de menores La Fuente ha denunciado una presunta agresión sexual mientras realizaba su labor por parte de un joven. El ataque derivó además en la agresión a dos vigilantes de seguridad que intervinieron para protegerla. Los sindicatos denuncian la falta de medios y reclaman refuerzos inmediatos en los dispositivos de seguridad.

El menor presuntamente implicado en la agresión ha sido trasladado al Centro de Menores Infractores de Punta Blanca. El suceso obligó a la intervención de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Local para restablecer la seguridad en el centro.

UGT denuncia falta de recursos y exige responsabilidades

La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC-UGT) ha calificado los hechos como “absolutamente intolerables” y exige que se depuren todas las responsabilidades penales. El sindicato reclama reforzar de inmediato la seguridad en los servicios sociales y en todas las instalaciones que trabajan con menores en riesgo.

“No vamos a permitir que los trabajadores y trabajadoras que sostienen los servicios públicos sufran violencia, amenazas o agresiones. Ni una agresión más. Ni una trabajadora sola”, advierte UGT, que muestra su apoyo a la profesional agredida y a los vigilantes heridos.

“Violencia inadmisible” y críticas a la Administración

Desde la Secretaría de Igualdad y Políticas Sociales y la Secretaría de Mujer e Igualdad de UGT Servicios Públicos califican el episodio como “graves hechos” y añaden que la víctima sufrió “tratos vejatorios, menosprecios e insultos por razón de género” antes de la agresión.

UGT exige a las administraciones competentes medidas inmediatas para garantizar entornos seguros. “Es imprescindible reforzar la seguridad y dotar de medios humanos y materiales suficientes para evitar que se repitan episodios tan graves como este”, subrayan.

Un problema estructural

Los sindicatos advierten de que trabajar en centros de protección de menores implica un riesgo creciente que no se está abordando. “La violencia, en cualquiera de sus formas, es absolutamente inadmisible”, insiste UGT, que reclama un compromiso firme para proteger la integridad de las y los profesionales.