Recuperado en Benzú el cuerpo de un joven migrante, la víctima número 44 en lo que va de 2025

Un cadáver en Benzú.
photo_camera Un cadáver en Benzú.

El cadáver apareció flotando junto a la frontera con Beliones y eleva a un récord histórico las muertes en la costa ceutí

Agentes de la Guardia Civil han recuperado este miércoles el cuerpo sin vida de un joven migrante de origen subsahariano que flotaba en aguas de Ceuta, muy cerca de la frontera con Beliones (Marruecos). El hallazgo, producido alrededor de las 13.00 horas tras un aviso ciudadano, vuelve a situar el foco en la dramática presión migratoria que vive la ciudad autónoma desde comienzos de año.

El cadáver, según precisan fuentes conocedoras de la actuación a Europa Press, corresponde a un varón joven cuyos rasgos apuntan a un origen subsahariano. Vestía un traje de neopreno, una prenda habitual entre los llamados “nadadores”, personas que intentan alcanzar territorio ceutí bordeando el espigón y desafiando unas aguas que, en esta época del año, presentan condiciones de especial dificultad.

El cuerpo fue localizado en la zona de Benzú

La localización se ha producido en la pedanía de Benzú, un punto habitual en los intentos de entrada a nado debido a su proximidad con la costa marroquí. Hasta allí se han desplazado efectivos del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), que han procedido a la recuperación del cuerpo.

Una vez rescatado, los agentes lo han trasladado a su base en el puerto pesquero, desde donde será enviado al Instituto de Medicina Legal para la práctica de la autopsia. Este procedimiento permitirá confirmar la identidad del fallecido y las causas exactas de la muerte, aunque todo apunta a un nuevo caso de ahogamiento en la ruta marítima más corta hacia España.

44 fallecidos en 2025: el peor registro de la historia reciente

Con este nuevo hallazgo, el número de personas migrantes fallecidas en las costas de Ceuta durante 2025 asciende a 44, una cifra que supone un récord histórico y que supera con creces los datos de años anteriores. El incremento es especialmente llamativo si se compara con 2024, cuando se recuperaron 21 cuerpos en todo el año. En apenas once meses, el balance se ha más que duplicado.

Esta tendencia refuerza la preocupación de los cuerpos de seguridad y de las organizaciones que trabajan en materia migratoria, que vienen alertando del aumento de salidas desde Marruecos y del elevado riesgo que asumen quienes intentan alcanzar la ciudad autónoma por mar o bordeando la costa.

Aumento sostenido de llegadas en noviembre

El último balance publicado por el Ministerio del Interior confirma la presión migratoria que vive Ceuta. Solo en noviembre llegaron de manera irregular 275 personas, prácticamente todas por vía terrestre según la clasificación del Ministerio, que engloba bajo esta categoría tanto los accesos a nado como los producidos por la valla.

De ellas, 274 personas entraron bordeando el espigón o directamente por el mar, un canal que continúa siendo el más utilizado pese a las duras condiciones meteorológicas del otoño y las fuertes corrientes presentes en la zona del Estrecho y su entorno inmediato.

Un fenómeno que no deja de crecer

Los cuerpos de seguridad destacan que muchos de estos intentos se producen en grupos y durante la noche, aprovechando las pocas horas de oscuridad y la limitada visibilidad. Sin embargo, cada vez es más frecuente localizar a personas que tratan de alcanzar la costa ceutí en solitario, utilizando trajes de neopreno o flotadores improvisados para tratar de resistir el frío y las corrientes.

El fenómeno de los “nadadores” ha mantenido una tendencia al alza durante todo el año y se ha convertido en uno de los principales focos de intervención para el Servicio Marítimo y para el GEAS, que trabajan a diario en labores de rescate, localización y vigilancia.

A la espera de la identificación

Por el momento, no ha trascendido la identidad del joven recuperado este miércoles, a la espera de la autopsia y de los trámites forenses. Habitualmente, estos procesos requieren la colaboración de autoridades marroquíes y de organizaciones que operan sobre el terreno para tratar de identificar a las víctimas y contactar con posibles familiares.

Lo que sí confirma este nuevo fallecimiento es la gravedad y persistencia de un fenómeno que ha convertido a Ceuta en uno de los puntos más sensibles de la frontera sur. El aumento de muertes, unido al incremento de entradas irregulares, dibuja un 2025 especialmente duro.

Ceuta afronta este cierre de año con cifras inéditas, una presión migratoria creciente y una realidad que, como demuestra este último hallazgo, sigue cobrándose vidas a pocos metros de su costa.

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