Los hechos ocurrieron esta madrugada en la calle Cívico Murciano y terminaron con el hombre, con problemas de salud mental, detenido tras una larga negociación y la intervención de agentes antidisturbios
La Policía Nacional intervino en la noche del jueves en un delicado operativo en la calle Cívico Murciano de Ceuta que terminó con dos agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) heridos de carácter leve y un detenido que, en varias ocasiones, intentó autolesionarse. Se trata, según han confirmado fuentes oficiales, de un paciente de salud mental, muy posiblemente diagnosticado con esquizofrenia.
Todo comenzó tras una alerta recibida en la sala del 091 por un posible caso de violencia doméstica. Al llegar al lugar, los agentes comprobaron que un varón permanecía encerrado en su domicilio junto a su padre. De inmediato se activó el protocolo habitual para este tipo de situaciones, iniciándose una negociación para que el hombre permitiera salir a su progenitor, algo que finalmente se consiguió gracias a la intervención del negociador policial.
Horas de tensión y un operativo forzoso
El hombre, sin embargo, se negó a abandonar la vivienda. La negociación se prolongó durante varias horas hasta que, ante la evidencia de que el atrincherado comenzaba a cortarse en brazos y cuello con un cristal con aparente intención suicida, se ordenó la entrada forzosa en la casa. En ese momento, los agentes lograron reducirle, aunque dos miembros de la UIP sufrieron heridas leves durante la operación.
En el interior del domicilio se encontraron un arma blanca y una réplica de arma de fuego, que fueron incautadas como parte de las diligencias.
Nuevo intento de autolesión bajo custodia
Tras ser trasladado a la Jefatura Superior de Policía, el detenido protagonizó un nuevo intento de autolesionarse en los calabozos, según confirmaron las mismas fuentes. El hombre permanece bajo custodia policial mientras se instruyen las correspondientes diligencias.
Este incidente ha vuelto a poner de relieve la complejidad y el riesgo de las intervenciones en casos de personas atrincheradas y con conductas autolesivas, donde la prioridad es proteger tanto a las víctimas como a los propios agentes y al individuo implicado.