Un juicio muy televisivo

Show a costa de un crimen: Planelles dice que asesoró a la Audiencia Nacional en el 11M; Cabrera, que cobra hasta “por respirar”

El Dr. Cabrera en el juicio por el asesinato de Parques de Ceuta

El supuesto experto que decía que la hija del acusado tocó el arma se quiebra ante la evidencia de las profesionales de la Policía Científica: “En ningún caso se puede afirmar categóricamente nada de lo que dice, al contrario”. La defensa consuma su gatillazo al no considerar los expertos determinante la prueba de pólvora

El espectáculo televisivo llegó este viernes al juicio por el crimen de Parques de Ceuta con la intervención de los dos peritos contratados por la defensa para tratar de demostrar que fue la hija quien mató a la madre, María Ángeles Lozano y no A.G.D., esposo acusado del crimen. El doctor José Cabrera y Forneiro, psiquiatra clínico y médico forense y José Jiménez Planelles, militar, perito judicial en criminología y experto en armamento ligero, que vio hacer aguas su versión de los hechos, según la cual la hija empuñó el arma y disparó a su progenitora. La Policía Científica puso a este último contra las cuerdas apuntando a que no se puede en ningún caso afirmar ese extremo, a lo que él resopndió que "ellas son las expertas, yo era lo que creía”.

Antes de acabar dando prácticamente marcha atrás en toda su explicación del crimen, Planelles llegó a la sala exhibiendo currículum. Empezando por una extensa lista de titulaciones de universidades privadas leída a toda prisa y con poca claridad, para luego acabar diciendo que era asesor personal de fiscales y magistrados de la Audiencia Nacional, llegando a colaborar con el que era presidente de esta entidad, Javier Gómez Bermúdez, en la investigación del 11M: “Esto que quede aquí”, dijo.

Muy vehemente en sus intervenciones, aseguró que todo lo hace de forma altruista. Desde sus apariciones en televisión, hasta los cursos para militares y policías. Por contra, Cabrera, que tiró de chascarrillos hasta cansar a la presidenta de la sala, dijo que cobra por todo, "hasta por respirar" y tras enumerar también su extenso currículum dijo que se cambió del sector público al privado, precisamente por eso, porque “se ganaba poco”.

El forense detalló cómo fue contactado por la abogada del acusado, Inmaculada Güil, para hacerle una pericial psicológica. Sin embargo, tras entrevistarse con A.G.D., la parte psiquiátrica quedó casi en segundo plano y decidió empezar a estudiar el trayecto de la bala que acabó con la vida de Lozano.

Para ello llamó a Planelles, que para Cabrera “es un monstruo en esto” -y también su compañero en ciertos platós televisivos- y él realizó un a reconstrucción, dando por hecho que para que el ADN de la hija llegara a los puntos de la pistola en los que se encontró, la joven tuvo que empuñar el arma.

Nada más lejos de la realidad para las peritos de la Policía Científica que intervinieron durante la práctica de prueba este viernes. En conversación entre partes y a preguntas del fiscal afearon que sus informes se usen de manera “torticera” y dejaron claro que las cosas que da por hechas Planelles son justo las que su ciencia “no permite afirmar de forma categórica”.

Expusieron que los rastros genéticos pueden deberse, por ejemplo, a la sangre de la herida que se hizo en la mano la niña durante el forcejeo. También podían estar en las propias manos del padre o llegar de otra forma, teniendo en cuenta que se encontraban “en un entorno doméstico” donde abundan las trazas de quienes allí viven.

La herida cuadra con que sujetara la muñeca del padre

El instructor de tiro de la Policía Local durante el juicio del Asesinato de Parques de Ceuta

Planelles se quedó entonces confuso, tratando de mantener su versión, a la par que reconocía el hecho de que las profesionales de la policía científica, con licenciaturas en química, son quienes realmente saben del tema.

Previamente, había intervenido el instructor de tiro de la Policía Local, que explicó cómo cualquiera podría producirse un corte en la mano al manejar una pistola. Una de las opciones, al agarrar la muñeca del tirador, encaja además con la localización de la herida de la hija, que habría efectuado este movimiento para tratar de detener a su padre el día de autos.

Gatillazo de la defensa

Planelles venía agarrándose al inicio de su comparecencia a la presencia de ADN de la joven en el arma para defender a A.G.D. y asegurar que su hija había efectuado el disparo mortal. Esa intentona altruista -dice que casi no cobra por ello, o literalmente "con 2.700 euros no me voy a hacer rico"-, acabó en gatillazo, provocado por la claridad de los expertos policiales descartando que sus tesis sean en ningún caso ciertas. 

Entonces buscó agarrarse el personaje televisivo al otro gran pilar de su informe, el hecho de que no se le realizara a la pequeña la prueba de residuos de disparo (GSR).

Planelles afeaba en su informe que la Policía Científica no le realizara a la niña la prueba de residuos del arma. Sin embargo, los expertos del laboratorio de Madrid del Cuerpo Nacional volvieron a tirar por tierra los intentos del perito de la defensa a la hora, queriendo sembrar dudas sobre el proceder. "Esta prueba solo determina si alguien ha disparado o ha estado cerca de alguien que haya pegado un tiro", detallaron, dejando claro que aunque se le hubiera practicado el análisis no podría determinarse como autora a la por aquel entonces menor.

Para concluir la sesión de la mañana, una de las fiscales interrogó a Planelles sobre su informe, sin conseguir que este aclarara por qué enreda en teorías sobre el segundo de los impactos de bala -supuestamente el que dio en la nevera- omitiendo que la testigo presencial, la hija de Lozano, tiene claro que el primer proyectil fue el que dio en la fallecida.