Vuelven a pillar hachís en el Puerto, esta vez casi sesenta kilos
El conductor del vehículo un hombre nacido en 1979, provisto de pasaporte marroquí y con permiso de residencia y trabajo en España, fue detenido
La Guardia Civil vuelve a frenar el narcotráfico en el Puerto de Ceuta. Ayer por la tarde, un nuevo golpe al tráfico de drogas refuerza la tendencia al alza de incautaciones que se viene registrando en la ciudad autónoma en las últimas semanas. Esta vez, fueron casi 59 kilos de hachís los que no lograron cruzar el Estrecho.
La operación se produjo alrededor de las 20:00 horas del lunes, 15 de julio. Los agentes de la 1ª Compañía Fiscal y de Fronteras, en coordinación con el Grupo Cinológico de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta, llevaban a cabo uno de los habituales controles en la zona de embarque con destino a Algeciras. Entre vehículos nerviosos y rutinas ya mecánicas, un gesto inesperado: el can detector de drogas marcó un turismo de matrícula nacional.
Esa señal fue suficiente para activar todos los protocolos. Tras una inspección minuciosa, los agentes localizaron en el interior del coche un doble fondo que se extendía bajo todo el suelo del vehículo. En su interior, 58.950 gramos de resina de hachís, hábilmente camuflados. Pero no lo suficiente.
El conductor, un hombre nacido en 1979, provisto de pasaporte marroquí y con permiso de residencia y trabajo en España, fue detenido de inmediato como presunto autor de un delito de tráfico de drogas. Tanto el vehículo como la droga intervenida han quedado a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Ceuta.
Una ciudad estratégica en el mapa del narcotráfico
Ceuta no es ajena al papel que juega como enclave geográfico clave para las rutas del narcotráfico entre Marruecos y la Península Ibérica. Las incautaciones de hachís, como la de este lunes, se han intensificado en los últimos meses, reflejando tanto la presión de las fuerzas de seguridad como la creciente sofisticación de las redes criminales.
En las últimas semanas, ya se habían registrado varias operaciones de calado: desde alijos localizados en dobles fondos de coches hasta fardos ocultos en el cuerpo de mulas. A estas alturas, resulta evidente que Ceuta está en el radar de las mafias del narcotráfico, pero también en el de las autoridades.
Los servicios fiscales y aduaneros, apoyados por unidades cinológicas y sistemas de escaneo, mantienen una vigilancia constante. Y pese a los métodos cada vez más elaborados que emplean los narcotraficantes, la coordinación entre cuerpos policiales continúa dando resultados.