PSOE de Ceuta
Este 8 de marzo de 2026 volvemos a encontrarnos en las calles, en los centros de trabajo, en las aulas y también en las redes. Nos convoca una certeza política y moral: la igualdad entre mujeres y hombres sigue siendo una tarea pendiente, una conquista que debemos defender y ensanchar frente a quienes pretenden arrebatárnosla.
Vivimos un momento histórico en el que, en distintas partes del mundo, fuerzas reaccionarias intentan cuestionar derechos que creíamos consolidados. En América, en Europa y también en nuestro país se difunde el mensaje de que la igualdad es un privilegio y no un derecho. Frente a ello afirmamos con claridad que cada retroceso en los derechos de las mujeres es un retroceso para la democracia misma.
El feminismo no es una causa sectorial, es una causa democrática. Es el movimiento que ha ampliado derechos, libertades y oportunidades para toda la sociedad.
Vivimos en un mundo atravesado por pantallas, redes y algoritmos que organizan nuestro trabajo, nuestras relaciones y nuestra vida cotidiana. La revolución digital ha cambiado profundamente los espacios de poder y de socialización.
Las mujeres hemos sabido construir en ese espacio comunidad, conocimiento y redes de apoyo, contribuyendo al desarrollo de proyectos educativos, culturales y científicos que reivindican el papel de las mujeres en todas las disciplinas del saber.
Pero también somos objeto de una hostilidad creciente. La llamada machosfera digital se ha convertido en una red organizada de acoso y odio que busca expulsar a las mujeres del espacio público.
En España, siete de cada diez mujeres jóvenes han sufrido algún tipo de violencia en línea: insultos, amenazas, manipulación de imágenes o campañas de difamación. Esta violencia digital no es distinta de la violencia que las mujeres han sufrido históricamente, es la misma violencia patriarcal adaptada a los nuevos espacios.
Por eso desde el Partido Socialista lo afirmamos con claridad, sin igualdad digital no habrá igualdad real.
Si los espacios donde se construyen las relaciones, los referentes y las aspiraciones han cambiado, también debe cambiar la educación.
Necesitamos una coeducación que llegue también al ámbito digital, que enseñe pensamiento crítico frente a los discursos machistas y que permita a niñas, niños y adolescentes comprender los mensajes, imágenes y estereotipos que circulan en la red.
Las niñas deben crecer libres de estereotipos y sin verse reducidas a su apariencia o convertidas en mercancía en plataformas que se benefician de su exposición. La igualdad requiere proteger la infancia y la adolescencia frente a la sexualización y la violencia.
Por eso defendemos una agenda feminista para la era tecnológica, regulación de las plataformas, responsabilidad de las grandes corporaciones digitales y políticas públicas que garantizan entornos seguros para la infancia y la juventud.
En los últimos años han reaparecido discursos que presentan la subordinación de las mujeres como si fuera una elección liberadora.
Movimientos que idealizan el modelo de mujer dedicada exclusivamente al hogar, o que glorifican relaciones basadas en la dependencia económica y emocional, pretenden presentarse como alternativas modernas cuando en realidad son versiones renovadas del patriarcado.
No se trata de cuestionar decisiones personales, sino de señalar el riesgo político de convertir la desigualdad en modelo aspiracional.
El feminismo ha permitido que millones de niñas puedan imaginar su futuro como científicas, ingenieras, médicas, políticas o líderes sociales. No vamos a permitir que esos sueños vuelvan a ser limitados.
La lucha feminista no solo se libra en el presente. También exige recuperar la memoria de las mujeres que lucharon antes que nosotras.
Muchas mujeres pagaron con la cárcel, la represión o el silencio su compromiso con la libertad y la democracia. Su historia forma parte de nuestra historia colectiva y merece ser conocida y reconocida. Por eso, desde el PSOE de Ceuta creemos que la memoria democrática y la igualdad deben caminar juntas.
Este año proponemos que la ciudad dé un paso adelante con el Proyecto “Sarchal, Memoria y Dignidad”, una iniciativa para recuperar el Fuerte del Sarchal como espacio de memoria democrática y de educación en igualdad.
Un lugar que durante la represión franquista fue utilizado como prisión para mujeres no puede seguir siendo un espacio abandonado. Debe transformarse en un lugar de memoria, de conocimiento y de compromiso con los derechos.
Nuestra propuesta es convertir ese espacio en un centro dedicado a la memoria de las mujeres represaliadas. Porque la memoria no es mirar al pasado, es construir el futuro con más justicia. Este 8 de marzo no es una fecha simbólica, es un llamamiento a la acción.
Reconocemos los avances conseguidos gracias a las leyes, a las políticas públicas y al trabajo colectivo del movimiento feminista. Pero también sabemos que ningún derecho está garantizado para siempre. Defender la igualdad es defender la democracia, la libertad y la justicia social. Cada paso hacia adelante mejora la vida de toda la sociedad.
Por eso hoy decimos con claridad, no daremos ni un paso atrás frente al odio, el negacionismo machista ni la violencia. El feminismo sigue siendo el motor más transformador de nuestro tiempo. Y desde el PSOE seguimos orgullosas y orgullosos de formar parte de esa lucha.
Viva la lucha feminista. Viva la lucha de las mujeres.