Ramón Rodríguez Casaubón-2
Ramón Rodríguez Casaubón

La quinta columna es un término acuñado por el general Mola justo al comienzo de la guerra civil para hacer alusión a personas fieles a los golpistas y que actuaban contra la República desde dentro. Su origen parece estar en el hecho de que el citado militar comandaba cuatro columnas al principio del 36 contra la ciudad de Madrid e indicó en una locución radiofónica que disponía de una “quinta columna” en el interior de Madrid que actuaba contra la República Española desde territorio republicano. Con lo que eran golpistas fascistas o franquistas, como prefieran, que se encargaban de sabotear y atacar al Gobierno democrático de la época. Por tanto, devotos seguidores de los golpistas que habían comenzado el alzamiento. En Ceuta el señor Abascal ha llamado “quinta columna” a los musulmanes españoles. Curioso que el fascista utilice este término tan arraigado en la ideología totalitaria guerra civilista y además afín a sus ideas.

Por otro lado, también resulta paradójico que los musulmanes fuesen utilizados durante la guerra civil por Franco y los suyos, siendo tropas que lucharon, mayoritariamente engañadas, contra la República. Abascal en Ceuta ha renegado de los musulmanes y los ha tachado de traidores a la patria.

Una de las grandes derrotas de Marruecos en esta crisis política y migratoria ha sido comprobar como la población ceutí, con todas sus comunidades unidas, entre ellas la musulmana, han respondido a este órdago desde la solidaridad y la españolidad. Quien precisamente ha intentado dividir y crear un cisma entre españoles ha sido Abascal. Los de VOX son tan españoles que deciden quienes de sus compatriotas no lo son. ¡Cómo lleves hiyab ya eres quinta columnista y traidora! ¡Cómo te apellides Mohamed, Abdelkader, Soliman, etc ya eres quinto columnista y traidor! Si te apellidas Abascal ¡no! (Ironía) Si te apellidas Abascal eres quien crea odio e intentas dividir. ¡Patriopacotilla!

Si te apellidas Casado eres quien te reúnes con políticos nacionalistas marroquíes que dicen que Ceuta y Melilla son de Marruecos.

Si te apellidas Iglesias eres la coartada perfecta para que Abascal y Casado proclamen bulos, crispación, manipulación y odio.

Subirse al “Monumento a los caídos en la Guerra de África” junto con todo su séquito, encabezado por Redondo, es sin dudas la mejor forma de mostrar respeto a este símbolo. Desde allí nos habla megáfono en mano de ¡LA INVASIÓN! Abascal dice que los ceutíes han tenido miedo y visto asaltadas sus casas. No he visto a los y las voluntarias de la Cruz Roja manifestar miedo, ni a los militares que estaban arrimando el hombro (por cierto, mayoritariamente con apellidos que parecen molestar a VOX) ni a las FCSE, ni a las asociaciones y particulares que han estado, y están, colaborando y ofreciendo ayuda humanitaria.

“Vallas altas hacen buenos vecinos” ¡Lástima no las tengamos para parar el odio y la manipulación!

“Expulsar en caliente, frío o templado” ¡A los miserables que enfrentan a las personas!

Tras las dos frases entrecomilladas dichas por Abascal el gentío se vuelve griterío: “¡Pedro Sánchez dimisión!” Muy sensato y aún más teniendo en cuenta que debíamos mostrar fortaleza frente al vecino marroquí.

Esta crisis con Marruecos, primera importante de las que quedan por llegar, ha demostrado varias cosas relevantes: el oportunismo político y carroñero de VOX al que no ha sabido o querido responder el Gobierno de la ciudad, la falta de capacidad de Casado para ser una opción creíble a la presidencia de nada que no sea su urbanización y que para “quintos columnistas” los militares que en Algeciras se cuadraron ante Abascal.

Pero por encima de todas estas mediocridades lo que ha demostrado es la valentía, por mucho que Abascal lo niegue, la solidaridad, la fortaleza y la generosidad del pueblo ceutí. De la gente de Ceuta. Me quedo con el inmenso orgullo de que Sabah Hamed Mohamed aceptase ser este año la galardonada con nuestro premio 'Vivencias' (Podemos Ceuta). Ella no es más que una de las muchas personas que han estado socorriendo. Personas que son infinitamente más que los carroñeros que han cruzado el estrecho, y lo volverán a hacer el lunes, para crear enfrentamiento y odio.

 

Retoñarán aladas de savia sin otoño

reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.

Porque soy como el árbol talado, que retoño:

porque aún tengo la vida.

(Miguel Hernández)