Centro de Estudios y Conservación de Animales Marinos (CECAM) y la plataforma en Defensa del Arbolado Urbano, la Biodiversidad y el Medio Ambiente (DAUBMA)
Hace poco más de dos años, Luna llegó al Centro de Estudios y Conservación de Animales Marinos (CECAM) en Ceuta en estado crítico. Había sido rescatada por el GEAS de la Guardia Civil el 30 de septiembre de 2023, flotando a la deriva, con el caparazón fracturado, sin movilidad en las aletas traseras y aparentemente ciega. Su pronóstico era reservado, pero el equipo del CECAM no se rindió.
Durante 18 meses, Luna recibió cuidados constantes, rehabilitación especializada y el cariño de quienes apostaron por su recuperación. Aunque su ceguera parecía irreversible, su espíritu resiliente sorprendió a todos.
Finalmente, en marzo de 2025, fue trasladada al ARCA del Mar, el centro de recuperación de fauna marina del Oceanogràfic de Valencia, donde continuó su proceso de mejora.
Nuestra voluntaria Pilar tuvo la oportunidad de visitarla allí hace unos meses. La encontró tranquila, adaptándose a su nuevo entorno, nadando con esfuerzo pero con determinación. Fue un momento emotivo que reafirmó el valor de cada vida salvada.
Hace unos días, otra compañera, Manuela, contactó con el Oceanogràfic para interesarse por su estado actual. La respuesta fue alentadora: Luna ha sido trasladada a unas instalaciones más abiertas en Oropesa-Benicàssim, gestionadas por la Fundación Azul Marino. Allí, los animales que han superado la fase crítica de recuperación pueden continuar fortaleciendo su musculatura y habilidades antes de una posible reintroducción al mar.
La sorpresa más emocionante fue saber que Luna ha recuperado parcialmente la movilidad en sus aletas traseras y que su ceguera no era tan limitante como se pensaba. Según el equipo técnico, “desenvuelve su comportamiento con normalidad en la actualidad”.
Desde DAUBMA y el CECAM celebramos esta evolución como un símbolo de esperanza, esfuerzo colectivo y compromiso con la vida marina. Luna no solo es una tortuga: es un testimonio viviente de lo que la ciencia, la empatía y la colaboración pueden lograr.
Seguiremos acompañando su historia, con la mirada puesta en el horizonte.
Tal vez, algún día, Luna vuelva a nadar libre en el mar que la vio nacer.