Vecinos de Parques de Ceuta

Vecinos de la barriada Parque de Ceuta queremos trasladar la situación que venimos sufriendo desde comienzos del mes de julio. Tras la finalización del estado de alarma, un grupo de adolescentes, incluso de algún mayor de edad, se acercan, desde otros puntos de la ciudad,hasta esta barriada para hacer uso de una pequeña cancha deportiva instalada en la calle.

Hasta ahí todo sería normal, salvo porque el uso de esta cancha se asemeja más a un pelotón de fusilamientoque a un partido de futbol. Cada tarde, conuna actitud más de equipo de regional que de pasar el rato, insisten en lanzar chutes descontrolados que suelen dar contra los vehículos que transitan, los aparcados y, lo que es más preocupante, contra viandantes que pasean o salen de sus domicilios.

“Quien le dé al viejo tiene premio” o “Hoy no me voy sin romper una ventana”, son expresiones oídas mientras se dedican a golpear al balón cómo si estuvieran en el Murube. Pese a las advertencias de los residentes, ellos van a lo suyo y siguen una y otra vez. La pasada semana llegaron a golpear en la cabeza a una madre que daba de mamar a su pequeño menor de un año. La respuesta de los “jugadores” fueron mofas y risas ante la indignación de los presentes.

Tal desconcierto supone momentos de tensión entre estos grupos y los vecinos presentes, los cuales, se tienen que contener para no entraren confrontación con los menores. No contentos con ocupar el campo de juego, también lo hacen en los columpios destinados a los más pequeños. Unos columpios, balancines y toboganes para los menores de 12 años que son invadidos por esta jauríade más de 14.

A eso hay que añadir los numerosos restos de patatas, latas, envoltoriosde helados, etc, quedejan en zonas donde juegan los más pequeños. La ocupación de este espacio indigna sobremanera a los vecinos, ya que el lenguaje que tienen que oír los más pequeños por parte de esta “muchachada” dista mucho de la mínima educación exigible a cualquier adolescente.

Se han llegado a producir varias peleas multitudinarias, sustraen carros de la compra del centro comercial para hacer carreras en zonas peatonales, descuelgan papeleras, orinan tras el local social de la barriada, etc. Y para rematar este cuadro, todos y todas acuden con su respectiva mascarilla. La llevan,pero en los bolsillos, bolsos, o colgadas del cuello, siendo su uso inexistente en zonas que se comparten con otros usuarios del parque.

jóvenes parques ceuta

Pese a diversas llamadas al 112, cuando aparece los funcionarios policiales, corren a ponérselas,y cuando se marchan vuelven a quitárselas. De hecho, algunos insisten en su desvergüenza para no ponérselas y se camuflan entre el grupo para disimular su incivismo.

A ese parque acuden abuelos y abuelas con sus nietos pequeños, no tendrían que verse expuestos por incivilizadosque se concentran a cara descubierta sin guardar distancia de seguridad alguna. Por ello, queremos utilizar esta nota para hacer llegar a los padres y madres de aquellos que piensan que sus hijos simplemente van a echar un rato con los amigos, que su comportamiento no es solo reprochable sinosancionable.

Queremos animar a los cuerpos policiales a que comiencen a sancionar, en los casos que proceda, a aquellos que con sus actos incívicos deterioran el entorno y ponen en peligro a la ciudadanía en su empeño de no utilizar la mascarilla.Y a los responsables gubernamentales del montaje y conservación de las zonas de ocio para que rehabilite estos espacios y rotule las indicaciones de uso y prohibiciones en estas áreas de juego.