S. J.
Y de repente, en unos segundos, toda la vida, o casi toda la que conocemos, se tambalea. Falla la red eléctrica y la rutina que día a día llevamos a cabo se convierte en una odisea.
Así, a bote pronto, y sin pensar mucho: Los servicios de transporte se paralizan, los trenes se quedan varados, los aeropuertos se colapsan, el caos reina.
La lavadora no se puede poner, el microondas ya no es útil, los alimentos en la nevera se echan a perder.
Ya no se pueden hacer pagos electrónicos, los súper entran en caída libre, no hay transferencias, no hay bizums, un desastre.
La televisión no se puede ver, la radio tiene que ser de las antiguas; internet está out, no hay línea de teléfono, se paralizan los trabajos, estamos totalmente desconectados, mis hermanos/as me llaman temerosos. El miedo, siempre el miedo...
La vitro está out of order, hay que bajar a comprar algo rápido para comer, las gente se apelotona, compramos llevados por el temor.
Los ascensores ya no van, gente se queda encerrada, la angustia se apodera de nosotros. Los bomberos no dan a basto.
Los aires acondicionados tampoco van, ni la calefacción. La gente pasa frío o calor. ¿La gente pasa frío o calor...? Quizá...
Eso y diez mil cosas más. Sí, una hecatombe, un desastre. Miles de millones de euros en pérdidas. Llega el tiempo de culparse unos a otros..
Ahora bien, yo les pregunto: ¿se imaginan que además de todo eso no hubiese agua?
¿Se imaginan que además de todo esto no hubiese ni médicos ni medicinas ni hospitales?
¿Se imaginan que además de todo eso les explotaran bombas en sus casas y mataran a sus bebés e hijos?
¿Se imaginan que el mundo entero viera cómo ocurre eso y les importara una mierda?
Si, eso está pasando ahora, mientras vemos la tele, jugamos a la play, cogemos el coche, nos tiramos en el sofá, calentamos el horno, etc, etc.
Eso está pasando hoy en Palestina ante la mirada hipócrita del resto del mundo. Que sean "moros" los asesinados me da igual, como si fuesen budistas, hindúes, agnósticos o cristianos. Sólo sé que miles y miles de personas son asesinadas cada día, entre ellos cientos y cientos de bebés, de críos, como los que usted les da ahora el biberón o mete en la cuna.
No me cansaré de repetirlo: semejante masacre no debería pasar desapercibida y mucho menos para el resto de países árabes de la zona que son los más hipócritas de todos.
Si hay Dios, si de verdad lo hay, el que sea, Netanyahu deberá pasar por caja. Si algo de justicia queda en el mundo, que ya ni lo sé.