S. J.
Pues sí, así se llama la última película de la actriz australoestadounidense que por lo visto puede levantar "ampollas". Ganadora de un Óscar en el 2003 por la película "Las horas" y nominada alguna que otra vez, esta actriz se atreve a rodar una película sobre un tema, aún en el 2025, tabú: el sexo. Aunque como ella ha dicho trata sobre el deseo.
Ya sorprendió a muchos, a mí entre ellos, cuando rodó Eyes Wide Shut con Tom Cruise, aburrida para muchos, obra maestra para mí. Por lo visto, yo no lo sabía, hay un nuevo tema a tratar en Hollywood que es el age gap (hueco, diferencia, salto en la edad).
Hasta ahora se había tratado con cierta normalidad la diferencia de edad en las relaciones siempre y cuando el mayor en la relación fuese el hombre (miren la diferencia de edad entre Richard Gere y Julia Roberts en Pretty woman, por ejemplo) Pues esto parece que ha cambiado.
Y ahí que tenemos a una mujer de éxito, felizmente casada con Antonio Banderas (de los actores, para mí, mas sobrevalorados), sus hijos, ejecutiva adinerada y casoplón en Nueva York, que se embarca en una aventura extramatrimonial con un becario mucho más joven que ella.
No es la primera actriz que últimamente se ha metido en el papel de una mujer que seduce o se deja seducir por un hombre mucho más joven, pero dicen los críticos que en este película se trata el tema desde un punto de vista mucho más erótico.
Preguntada en una entrevista sobre el film acerca de qué lleva a una mujer en su posición y con toda su vida "perfecta" a arriesgarlo todo su respuesta fue: "porque me faltaba algo". No sabemos si ese "algo" se lo da el muchacho que saca de ella cosas que no consigue su marido (no he visto la película, pero sí he escuchado la trama en un programa de cine), pero no deja de ser interesante el ser humano: "porque me faltaba algo".
Que ese algo ha "faltado" de siempre a los hombres se veía como algo "normal"; el "problema" radica cuando ese "algo" falta a la mujer y entonces la cosa cambia, porque siglos de machismo y heteropatiarcado ("machos alfa"), saltan por los aires.
Parece difícil imaginar la misma consideración a la mujer que desea dar rienda suelta a su imaginación que si lo hace un hombre.
Tema interesante este del deseo, y no voy a entrar aquí en cuestiones antropológicas (que las hay...), sobre la monogamia, la poligamia, el deseo, el sexo, etc, pero desde luego opino que tanto el deseo como el sexo juega un papel fundamental en las relaciones de pareja.
Yo agradezco que esta actriz, al igual que otras que también han tratado el tema de la mujer que se hace mayor pero quiere seguir gustando y que, por cierto, sufren un síndrome que yo desconocía, (face overfilled syndrome=síndrome de rellenar demasiado la cara), sea valiente y en un mundo tan puritano y tan hipócrita como el de Hollywood se lance a un proyecto así, entre otras cosas porque ya hay sectores conservadores que ya la están poniendo verde (sin ver la peli).
A mí me apetece mucho verla: buena actriz, candidata al Óscar, con los conservadores que trinan y tema jugoso.
Cuando la vea les cuento.