desmelena

Terol se desmelena

Nico Terol es el chico bueno. El que nunca levanta la voz. El que nunca se enfada. El que siempre tiene buenas palabras. Y un gracias esperando en la punta de la lengua. Aunque la suerte le sea esquiva, como cuando en la última carrera, en Brno, un tornillo que apenas vale un miserable euro se rompió y, de golpe, dio con el piloto empujando con el pie izquierdo su Aprilia, cuya batería dijo basta. Además, tiene más moral que el Alcoyano, su equipo, el de sus vecinos, gente normal, trabajadora, como él. Y en Indianápolis dio buena muestra de ello. Este es su año y ni un meñique destrozado, ni un tornillo puñetero podrán arrebatárselo. Al menos, no de momento. Tras unos entrenamientos brillantes, en los que no dio tregua a nadie, después de apuntarse también la pole, Terol cerró un fin de semana perfecto con la victoria, la sexta del curso, la vuelta rápida de la carrera y un nuevo récord, con el que superó el logrado por Marc Márquez el año pasado.