desperdiciadas

Vidas desperdiciadas

Director: Carles Torras. Intérpretes: Óscar Jaenada, Isak Férriz y Assumpta Serna. Guión: C. Torras, Enric Pardo y Ramon Térmens. España, 2009. Duración: 91 minutos. Drama.


Primero: hay que reconocerle a Carles Torras la manera, tan visceral, furiosa, con hambre de un cine espeso y poco apegado a lo que en España se estila, en que ha rodado su nuevo trabajo. Segundo: el filme, no obstante lo dicho, es irregular y en ocasiones pierde el norte, con los dramas desbocados. «Trash» significa en inglés basura. O sea, vertidos, desperdicios. Y vidas desperdiciadas vertebran esta película coral y negra que transcurre en una Barcelona dolorosamente de carne y hueso: como la de una mujer que intenta olvidarse de un desengaño afectivo; David, quien debe pagar un precio demasiado alto por una infidelidad; Nacho, que lucha contra una obsesión;  o Carmen, gravemente enferma... Las historias tensan hasta los topes la cuerda, y los personajes sufren, sufren mucho, por la soledad, los errores del pasado, el desamor, los excesos con los que intentan perder la memoria... Aires de un pesimista González Iñárritu recorren el filme, aunque la mano se le vaya  a Torras: excesiva en varios giros, una potente banda sonora envuelve estas tercas desventuras empapadas de noche, música, alcohol y sexo.  A veces, y Torras lo sabe,  la imperfección también engancha.