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BBK y Cajastur desvelan su oferta por CCM con Ibercaja en la sombra

Madrid- Cajastur se sumó ayer a Bilbao Bizkaia Kutxa en la puja por hacerse con CCM. Caja Castilla-La Mancha está intervenida por el Banco de España desde marzo pasado con el fin de evitar su quiebra. El plazo para presentar ofertas finalizó anoche y sólo estas dos cajas hicieron públicas sus intenciones, lo que no significa que el Banco de España no haya podido recibir otras ofertas. Puede ser el caso de Ibercaja. Ayer, Cajastur remitía a la CNMV una nota en la que anunciaba la presentación de la oferta que tiene el objetivo «de ser beneficioso y positivo para todas las partes y agentes implicados, tanto en Asturias como en Castilla-La Mancha».
El jueves, el consejo de administración de la caja de ahorros vasca anunció oficialmente la presentación de su oferta, que se articularía mediante la creación de una sociedad participada mayoritariamente por BBK en la que se englobarían parte de los activos de ambas entidades. 
La caja de ahorros de Asturias ocupa en la actualidad el puesto número 20 del ránking de cajas de ahorros español por volumen de activos contabilizados hasta junio de este año, con 5.689 millones de euros. Por beneficio atribuido, es, sin embargo, la novena entidad, con 104 millones de euros.
El hecho de que existan las lógicas cláusulas de confidencialidad de estos procesos hace difícil garantizar que sólo estas dos entidades vayan a competir por CCM. Ibercaja ha manifestado a lo largo del proceso su interés en participar, aunque al cierre de esta edición no había hecho pública su oferta.
Una morosidad creciente
Caja Castilla-La Mancha fue intervenida por el Banco de España el pasado 29 de marzo. El grupo concluyó el primer semestre de este año con unas pérdidas de 138,45 millones de euros, muy inferiores a los 740,42 millones que perdió en todo 2008. Su cifra de activos dudosos ascendía a 3.492,6 millones de euros, casi el doble de los 1.848,6 millones registrados a 31 de diciembre de 2008, con lo que la tasa de morosidad pasó del 9,32% al 17,33%.
A lo largo de estos últimos meses otras cajas de ahorros se han «asomado» al proceso, aunque en ningún momento han hecho públicas sus intenciones. Una de ellas, Caja Madrid, aseguró en la presentación de sus resultados de los nueve primeros meses que descartaba la presentación de una oferta al solaparse casi toda la red de oficinas de la caja castellanomanchega. Unicaja, que en su momento pretendió fusionarse con CCM, desistió del intento tras la intervención. La Caixa y Cajasol han salido en algún momento de este periodo que UBS, el banco asesor de la operación, abrió el plazo a comienzos de este mes.
La Comisión de Supervisión del Banco de España emitirá su informe sobre las ofertas a la Comisión Ejecutiva, que será la encargada de elegir al comprador. En el caso de que la fusión requiriera de ayudas del FROB (lo que no parece), éste tendría que dar también el visto bueno a la operación, que puede acabar el próximo mes.


Las cajas urgen a avanzar en las fusiones
El director general de la Confederación Española de Cajas de   Ahorros (CECA), José Antonio Olavarrieta, subrayó ayer la «urgencia» del proceso de fusión entre cajas para recapitalizarlas ante el «tsunami» de regulaciones que se avecina tras la crisis, y que exigirá a las entidades una mayor fortaleza financiera. Olavarrieta destacó que la duración del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) no será «ilimitada», que el resto de países de la UE terminaron hace tiempo su reestructuración financiera y que   Bruselas no va a permitir que se lleven a cabo estos procesos mucho más tiempo, informa Ep. El director general de la patronal de las cajas también abogó por   volver al negocio tradicional, aprovechar la experiencia de la crisis y reducir el «exceso de capacidad» de la red de oficinas, pese a que las cajas ya han cerrado 300 sucursales en doce meses y clausurarán más tras las fusiones. También destacó que el Gobierno español todavía no ha puesto dinero público en el sistema financiero español, sino que, además, el Tesoro Público ingresó 1.207 millones de euros con las subastas a las que acudieron algunas entidades en el peor momento de la crisis de   liquidez.