dormidos

El Levante y el árbitro, dormidos

El Levante, viendo el partido desde el prisma azulgrana, dejó varias cosas en su debe y haber particular. Empezando por lo negativo, durante muchos minutos, no fue ni la sombra del equipo que asombró a la Liga y dejó desplumado a más de un gallito. Pagó caro el bajón competitivo frente a Atlético y Sporting y, aunque tiene pocas papeletas de descender, no es tranquilizador pasar de estar a nueve del descenso a cinco (o cuatro, según el final de la jornada). La afición silbó a los suyos tras conformarse con el empate ante el Sporting y los hechos demuestran que la hinchada granota tonta no es.