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Opinión

No son once, no son eme

Ni son once ni son eme… pero vuelven los peores recuerdos, afortunadamente, también signos de ese patriotismo bien entendido, sí, no aquel patriotismo de banderas, sino el de muestras de apoyo, cariño y solidaridad entre las personas que conforman un pueblo. Sirva el siguiente ejemplo: tal y como ocurrió en España las reservas de sangre estaban al máximo la pasada semana en París.