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Juan Bravo, Fatima Mohamed y Guillermo Martínez en la sede del PP OKOK
"PRUDENCIA"

El PP de Ceuta rebaja el entusiasmo con la Unión Aduanera: “A día de hoy no nos va tan mal”

Los senadores y el diputado por Ceuta, los Guillermo Martínez, Fatima Mohamed y Juan Bravo, se muestran partidarios de analizar con detenimiento la posibilidad de la integración de Ceuta y Melilla, aunque muchos peros.  El principal motivos de la...

«En Europa Central hay más entusiasmo por la Unión Europea que en los miembros más antiguos»

    • - Polonia fue el primer país del bloque comunista en iniciar la transición a la democracia en 1989. ¿Cómo se vivió desde Varsovia la caída del Muro de Berlín?

    • - Polonia fue el país del bloque comunista donde más resistencia existía. El movimiento Solidaridad es un perfecto ejemplo de esas tendencias, con diez millones de militantes. Fue un fenómeno mundial. Yo también participé como miembro de la oposición anticomunista en Solidaridad. El 4 de junio se celebraron las primeras elecciones libres. El primer Gobierno no comunista fue el del primer ministro Tadeusz Mazowiecki, nombrado en agosto de 1989. Muy apropósito la Solidaridad polaca pretendía exportar sus ideas. Gracias a los cambios que se estaban dando en la Unión Soviética emprendidos por Gorbachov, esto pudo ser posible. Se ejercía una influencia a todos los vecinos, alemanes, checos, lituanos... También hay que tener presente que aquel Gobirno democrática polaco facilitó a los alemanes del este entrar en Alemania Occidental a través de sus fronteras. Un fenómeno similar ocurrió entre Austria y Hungría. Es una satisfacción para nosotros que fue en Polonia donde el canciller Helmut Kohl se enteró de la caída del Muro de Berlín. Tampoco es una coincidencia que hayamos celebrado conjuntamente los aniversarios del 4 de junio de 1989 (primeras elecciones democráticas) y la caída del Muro de Berlín. En Berlín hay un monumento que conmemora el papel jugado por Solidaridad en la caída del Muro. En la actualidad, por donde pasaba el muro, hay un trozo de muro de los astilleros de Gdansk. Es un tramo del muro que en 1980 Lech Walesa saltó para unirse a la huelga de los astilleros. Es una parte de la historia de Solidaridad.


    • - ¿Recuerda que hacía la noche de la caída del Muro, el 9 de noviembre de 1989?

    • - Entonces ya trabajaba para la Administración. Entré a trabajar al Gobierno directamente desde una imprenta clandestina. Me limpié de las manos de la pintura que utilizábamos en la imprenta y me fui a trabajar a la Presidencia del Gobierno. Aquel noviembre de 1989 estaba siguiendo la visita de Helmut Kohl y me acuerdo del momento en que se comunicó al canciller que los ciudadanos de Berlín estaban desmontando el Muro. Interrumpió la visita, volvió a Alemania. Me acuerdo muy bien de lo que me pasaba por la mente cuando veía por televisión las imágenes de la caída del Muro. La primer idea fue a lo mejor logramos hacerlo porque no estamos solos, pues la revolución entró en los países vecinos


- ¿Cuál es su balance de estos cinco años de Polonia como Estados miembro de la UE?

  • Hacían falta quince años para adherirnos a la Unión Europea. Fue necesario este tiempo para afrontar esos cambios profundos y a veces penosos, y encontarnos dentro del mundo occidental. Desde la adhesión Polonia ha demostrado que sabe cumplir con sus obigaciones de Estado miembro. Estamos a favor de favorecer la integración europea. Polonia no sólo apuesta por profundizar en la integración europea, sino que también busca la ampliación de la Unión. Hemos logrado abrir la puerta y entrar tanto en la UE como en la OTAN y ahora queremos dejar el pie en el umbral para que no se cierre la puerta para otros. De ello se han beneficiados los países bálticos, Rumanía o Bulgaria y otros tantos países con los que nos une un conjunto de experiencias dramáticas y dolorosas derivadas de vivir bajo un régimen comunista. En estos cinco años también hemos experimentado la importancia que tenemos. Creo que es ahora cuando los polacos nos damos cuenta de que somos el sexto país de la UE en potencial. Estamos haciendo un balance positivo de que sí mereció la pena hacer todas esas difíciles reformas. Gracias a ello somos el único país de la Unión Europea en tener un crecimiento positivo, el 1%. Entre los éxitos de Polonia se encuentran las reformas de la primera mitad de los noventa y que dispongamos de un mercado interior importante de 38 millones de consumidores. Otro factor muy importante han sido los fondos comunitarios. En el terreno de las infraestructuras podremos invertir 67.000 millones de euros hasta 2015.


  • - ¿El ingreso en el euro sigue siendo un objetivo par Polonia pese al éxito económico?

  • - Sigue siendo nuestro objetivo, aunque tendremos que llevarlo a cabo en unas circunstancias más difíciles. Siempre es más agradable saltar a la rueda de la economía europea en los puntos altos. Ahora la economía polaca se está desarrollando a un ritmo menos acelerado y la situación económica general de la Unión Europea es mala. Esperamos que la economía europea arranque de nuevo para poder entrar en el euro en 2013. En todo caso, la evaluación y la decisión van a depender de la totalidad de la economía europea.


  • - ¿Por qué existe tan poco entusiasmo en el Europa Central y del Este hacia la UE?

  • - Yo creo que ocurre lo contario. En Europa Central es mucho más fácil encontrar yacimientos de euroentusiamo que en los antiguos países miembros. Es poco conocido que en Polonia el apoyo a la Unión Europea alcanza el 80%. En los antiguos países de la UE fue donde se perdió la oportunidad de poner en marcha la Constitución europea. Yo percibo que la esperanza de profundizar la integración europea pasa por aprovechar ese entusiamos centroeuropeo. Además hay que mencionar que la primera Constitución europea de la que yo tengo constancia se escribió en Polonia en el año 1831. Fue escrita por un insurgente caído en ese año.


  • - ¿A quién apoya Polonia como futuro presidente de la UE?

  • - Los intereses nacionales van a prevalecer sobre los perfiles de los candidatos. Eso pasó con el presidente del Parlamento Europeo, el polaco Jerzy Buzek, que, además de por sus cualidades, fue nombrado porque reunió el consenso de los Estados miembros. Buscamos un candidato que sea una persona que favorezca el proceso de construcción europea. La candidatura de Blair [ríe] sería una buena oportunidad para acabar con el “cheque británico”.