epopeya
Opinión

Epopeya opinante

Verás Juan, en este batiburrillo en el que se han convertido los medios de comunicación, se está gestando una epopeya basada en fagocitar al contrario con los recursos que sean, más zafios cuanto menos pulidos o sólidos son dichos recursos; y en esa singladura por quererse traer la VERDAD (que no es más que una mentira dignificada por el colectivo más amplio y/o poderoso de la sociedad donde se desarrolla la batalla mediática) a la mismísima vera. Por cierto Juan, llevas ya un buen rato preparando el bloody, parece que se te están esfumando las facultades ¡leche! dale ya que tengo seco el gaznate. Bueno, como te iba diciendo, en esta singladura se confunden tirios y troyanos, o churras con merinas que para de quienes te voy a hablar pega mucho mejor, y se cuelan por la rendija de lo periodístico personajes con presunta formación literaria que son los opinantes. Sí, cierto es que los hay, vamos que existe un pequeño grupo de ellos, reducidos al espacio de la columna de opinión que define su periódico, incluso al minutaje radiofónico o de las ondas catódicas, que hacen del oficio un regalo para vista u oído; pero, no nos engañemos, suelen trabajar para medios de ‘alcurnia’ y no se ven embarrados en el critiqueo barato, en la zafiedad de la disputa por las migajas de poderes (casi siempre corruptos) a los que dejan en paz distrayendo al personal con patochadas diversas.