obcecarnos

"No tenemos que obcecarnos con la venganza de 2008"

Un poquito sí. Yo al menos recuerdo mucho cómo perdimos aquella final, lo dura que fue y lo que dolió después. Si somos capaces de ganar ahora, sabrá muy bien. Esa espina siempre quedará ahí clavada. Es algo que va bien que se quede ahí y que duela, porque te sirve de motivación.