pinocho
Opinión

'Pinocho' Bel

"Mentir está mal", le diría un padre a su hijo al que esté criando. "Mentir es parte del trabajo de un político", diría aquel que ha perdido toda su confianza en el sistema democrático. Sin embargo, mentir de forma descadara, lastimosa e intentando desprestigiar y de forma reiterada no puede ser calificado más que de lamentable y ruin, especialmente cuando se habla de una persona con poder político. Y es que precisamente una de las aficiones más comunes de la portavoz Yolanda Bel, supuestamente uno de los pesos pesados del Gobierno local y a la que el propio Juan Vivas calificó de 'pavón' cuando todavía tenía cierto crédito aquello de los 'pavones y zidanes', es la de mentir cuando se la coge en un renuncio, cuando no sabe cómo salir airosa de las preguntas de los periodistas.