veneno

Veneno en 100.000 grifos de Euskadi

Ecologistas y grupos de vecinos de Barakaldo denuncian ante las autoridades europeas que el agua que llega a sus casas está contaminada por lindano, una peligrosa sustancia tóxica heredada de su pasado industrial

"No creo que sea necesario elegir entre morir de sed o envenenado. Aquí hay más recursos", dice con voz firme el ecologista Javier Vázquez. Son poco más de las tres de la tarde en la localidad vizcaína de Barakaldo, y en miles de viviendas los grifos de las cocinas están abiertos. Para muchos, ese hecho tan simple y cotidiano constituye una grave amenaza a la salud: de acuerdo a las advertencias lanzadas por conservacionistas y asociaciones vecinales, el agua que sale de las tuberías proviene de un embalse contaminado por lindano, una peligrosísima sustancia tóxica que nadie debería beber.

Cultura decide suspender el concierto de Kiko Veneno tras expresar sus ideas sobre Ceuta

-“Todo el mundo percibe que si Inglaterra nos devolviera Gibraltar, como debe ser, nosotros tendríamos que devolver Ceuta y Melilla a los marroquíes”, ha asegurado Kiko Veneno en una entrevista

-El cantante, apostillo sus ideas sobre Ceuta y Melilla, con un “esto si quieres no lo publiques” y su manager intentó sin éxito que el diario El Pueblo de Ceuta no publicara esa opinión de Kiko Veneno

-El artista baraja hacer pública una nota de perdón

Opinión

Veneno animal

Un recorrido por el mundo del veneno a través de más de 50 especies de animales venenosos vivos, junto a maquetas, proyecciones, fotografías...es lo que el Parque de las Ciencias de Granada ofrece en más de 1.000 metros cuadrados, hasta junio de 2008. También destilaba verdadero “veneno animal” la entrevista realizada a Felipe González, ex presidente del Gobierno español, en el diario El País el pasado domingo, 5 de agosto. Una actividad que yo recomiendo vivamente a todos los que visiten Granada, es pasar un día en el Parque de las Ciencias. Desde que entras, todo está concebido para aprender. Grandes esferas que se mueven con un leve empujón sobre una plataforma de agua. Columpios que nos enseñan las leyes de la gravedad. Tubos que transportan los sonidos. Torres que dan una visión distinta de la ciudad y, de paso, te van informando de los animales y las plantas más altas que se conocen. Pesos moleculares, estratégicamente situados a la entrada del restaurante, que te dan cuenta de las calorías acumuladas con la comida realizada. Y, por supuesto, exposiciones temporales. En este caso sobre el veneno animal.