willy

La disidente cubana Yoani Sánchez, a lo Willy Fog: gira en 80 días

La famosa bloguera crítica con Fidel Castro volverá a la isla cuando termine su ruta internacional en defensa de la libertad

La bloguera y disidente cubana Yoani Sánchez lleva unos días inmersa en una gira mundial tras la que, después de los 80 días previstos para su particular ruta, volverá a su isla natal. Hoy se encuentra en Miami, donde visita la emblemática Torre de la Libertad, todo un icono del éxodo cubano en esta ciudad estadounidense, donde Sánchez asegura sentirse "como en Cuba pero libre".

El actor Willy Toledo afirma que Orlando Zapata "no era más que un delincuente común"

Distintos actores y personalidades del mundo de la cultura se han reunido hoy en Madrid con el objetivo de hablar de los derechos de pueblo saharaui, pero en el acto han irrumpido los recientes acontecimientos en Cuba, con la muerte del disidente Orlando Zapata tras una huelga de hambre de tres meses. Willy Toledo, uno de los actores más beligerantes en 2004 al frente del movimiento del No a la guerra (en contra el conflicto armado en Irak) y también en la causa de los saharauis, ha señalado hoy que Zapata "no era más que un delincuente común".

Willy Toledo: «La mayoría de disidentes cubanos encarcelados son terroristas»

El actor Willy Toledo ha asegurado hoy que la gran mayoría de los «presuntos disidentes» encarcelados en Cuba «son terroristas», y ha añadido que Orlando Zapata, preso cubano fallecido después de una huelga de hambre de casi tres meses, «no era más que un delincuente común». Toledo hizo estas declaraciones a varios medios de comunicación antes de participar, junto con otros actores, en una mesa redonda en solidaridad con el Sahara, en las que ha asegurado que esos «presuntos disidentes» encarcelados «son gente que ha cometido actos terroristas contra el Gobierno cubano, actos de traición ...

La Sala de lo Penal de la Audiencia declaró adulto a «Willy» con radiografías de otro

El lamentable peregrinaje del pirata somalí «Abdu Willy» por hospitales, clínicas privadas y juzgados de Madrid, en aras de determinar si debía o no ser juzgado como menor, no terminó con la declaración de su mayoría de edad por parte de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional el pasado 2 de noviembre. En realidad no fue hasta la semana pasada cuando la misma forense que presentó su informe a los dieciséis magistrados de la Sala, Carmen Baena, se ratificó en la mayoría de edad del corsario somalí. Lo hizo a instancias del juez Santiago Pedraz, instructor de la causa del «Alakrana», que l...

«Willy», de pirata a futbolista

MADRID- A «Willy» nadie le ha preguntado por qué está en «Los Rosales». Una regla no escrita de este centro de menores dice que no se debe interrogar a un interno acerca del delito que le llevó al encierro. Tampoco el pirata podría explayarse demasiado. «Abdu Willy» no controla el idioma y apenas se defiende en inglés.
Lleva poco más de una semana bajo la custodia de la Comunidad de Madrid y todo indica que el dejar de moverse de un lado a otro y cambiar de cama cada poco le ha sentado bien al joven somalí.
Cuentan que nada más llegar al centro de menores,«Willy», como allí le llaman, explicó que estaba «muy cansado». Se lo dijo a la intérprete que le enumeró los derechos y obligaciones que tenía dentro del reformatorio. Y lo estaba. Los primeros días, «Abdu Willy» durmió y descansó mucho.
El reconocimiento médico que pasó no detectó ningún tipo de enfermedad o problema físico. Él mismo contó a la traductora que, aunque no recordaba el día exacto de su nacimiento, sí sabía que tenía 16 años.
La vida de «Willy» se ha estabilizado en esta última semana, a pesar de las pruebas médicas a las que le han vuelto a someter para averiguar su verdadera edad. En primer lugar, porque ha tenido su propio espacio. Una habitación con baño, una cama, una mesa, una estantería y un corcho para colgar fotos.
«Willy» sólo utiliza la estantería donde guarda la ropa que le facilitaron al entrar en el centro. Un chándal, vaqueros, ropa interior, camisetas y sudadera. También almacena allí sus lecturas musulmanas en las que, según ha podido saber este periódico, el joven invierte cierto tiempo al día.
Su condición de musulmán la hizo saber en cuanto tuvo oportunidad. Al parecer, el pirata somalí tiene apetito y no quería que sus comidas pudiesen contener o consistir en cerdo. De hecho, desde que ingresó en Los Rosales hace una semana, «Abdu Willy» ha  engordado casi kilo y medio. Come bien, está descansado y tiene voluntad, según fuentes cercanas al caso.
Quizá la próxima vez que se enfrente al interrogatorio del juez, el magistrado se llevará una sorpresa porque «Willy» ya chapurrea algunas palabras de nuestro idioma. Recibe clases de vocabulario por las mañanas dentro del programa español para inmigrantes. Y el chico se esfuerza mucho en aprender y en hacerse entender tanto por todos sus compañeros como por sus educadores. No sólo estudia, «Willy» practica deporte también a diario con sus 17 compañeros del centro. Esta semana ha jugado al fútbol y ha participado del resto de las actividades comunes.
Un día normal en la nueva vida de «Willy» es más o menos como sigue. Se despierta temprano, se ducha, ordena su habitación. Es decir, se hace la cama y arregla sus pertenencias. Tras estos menesteres, el joven desayuna con el resto de sus compañeros con los que, al parecer, no ha tenido ningún problema. Todo lo contrario. A pesar de ser el interno más mediático de «Los Rosales», «Willy» se ha adaptado perfectamente al día a día del reformatorio. Luego toca clases de español y fútbol antes de comer.
Después, los internos tienen un tiempo para el ocio personal; «Willy» opta por leer en estos momentos del día. Luego vuelve a esforzarse por socializarse jugando al futbolín o haciendo puzzles. La tele la mira, pero no entiende muy bien el idioma.
En cualquier caso, todo indica que el joven pirata está a gusto y cómodo en «Los Rosales». El sábado que viene cumple los quince días prorrogables marcados por el juez. Puede que varíe su ubicación.
 

Sopa de fideos para Abdu Willy

Alto, corpulento y con aspecto saludable. Así es Abdu Willy. Aturdido y, al parecer, con hambre. Así entró la noche del martes al miércoles este individuo, uno de los dos piratas detenidos por el secuestro del barco atunero español «Alakrana», en la residencia de menores «Hortaleza», un centro para chicos entre 15 y 17 años tutelados por el Gobierno regional porque sus familias no pueden hacerse cargo de ellos. No se sabía entonces si era mayor o menor de edad. Sí que había riesgo de fuga. Sin embargo, las autoridades judiciales le enviaron, casi a capón, a este centro madrileño, de régimen a...