Choque Protectora-Ciudad por el sacrificio de perros tras el foco de rabia en Ceuta
La asociación exige una “garantía por escrito” de que no se matarán animales sanos y reclama participar en el Comité de Coordinación de Rabia
La gestión del foco de rabia detectado en Ceuta ha derivado este lunes en un cruce de comunicados entre la Asociación Protectora de Animales y Plantas y la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de la Ciudad Autónoma. El debate gira en torno al posible sacrificio de perros errantes y a la interpretación del Plan de Contingencia de la Rabia 2023, aprobado a nivel estatal.
La Protectora fue la primera en pronunciarse este lunes, exigiendo a la Ciudad que suspendiera cualquier sacrificio de animales sanos y aplicara las alternativas previstas en el Plan: vacunación, titulación de anticuerpos y cuarentenas prolongadas. La asociación alegó que la Ley 7/2023 de Protección de los Derechos y Bienestar de los Animales prohíbe la eutanasia salvo por motivos sanitarios justificados y acusó al Gobierno local de “interpretar de forma restrictiva” la normativa.
La Ciudad lo niega: “No se ha sacrificado ningún animal”
Horas después, la Ciudad Autónoma respondió con un comunicado en el que la Consejería de Sanidad negó tajantemente que se haya producido “un sacrificio indiscriminado” de perros o gatos. “El sacrificio de animales sanos es rotundamente falso. No se ha sacrificado ninguno”, afirmó el departamento que dirige Nabila Benzina.
Según la Consejería, todos los animales errantes localizados en la zona de riesgo donde se detectó el caso positivo de rabia están siendo mantenidos bajo observación, cumpliendo estrictamente las indicaciones del Plan de Contingencia. Solo se contemplaría la eutanasia en casos excepcionales, por motivos clínicos o de seguridad sanitaria, y siempre priorizando el bienestar del animal.
El Gobierno local añadió que todas las medidas adoptadas han sido validadas por los organismos competentes del Sistema Nacional de Alerta Precoz y Respuesta Rápida, incluyendo el Ministerio de Sanidad y el Ministerio de Agricultura, y reafirmó su compromiso con el bienestar animal y la salud pública.
La Protectora exige una rectificación y transparencia: “Si no se van a sacrificar, que lo garanticen por escrito”
Lejos de dar por cerrado el asunto, la Protectora de Animales respondió con un nuevo comunicado en el que exige una rectificación pública y un compromiso documental por parte de la Consejería. “Si realmente no se va a sacrificar ningún animal sano, pedimos que lo confirmen por escrito y que lo comuniquen públicamente”, reclamó la entidad.
La asociación precisó que nunca denunció un sacrificio consumado, sino “el riesgo real de que la Ciudad aplique de forma literal el artículo del Plan que prevé el sacrificio de animales errantes sin identificar una vez transcurridos 21 días”. Aunque valoró positivamente que los animales estén bajo observación, cuestionó qué ocurrirá con ellos al finalizar el periodo de cuarentena.
La Protectora también reprochó al Gobierno local que no haya informado sobre la habilitación de zonas de cuarentena prolongada ni sobre la capacidad disponible para aplicar las medidas alternativas. Además, recordó que la validación ministerial del protocolo no implica interpretación jurídica y subrayó que la ley estatal prevalece sobre el Plan de Contingencia.
“La rabia se combate con vacunación y cuarentenas, no con amenazas de sacrificio”
La asociación insistió en que la Ciudad es legalmente la titular de los animales errantes y, por tanto, debe actuar como propietaria, aplicando el régimen de animales en cautividad: vacunación, identificación y observación.
“La rabia se combate con vacunación, cuarentena y trazabilidad, no con amenazas de sacrificio ni con falta de información”, defendió.
Asimismo, pidió ser incorporada como miembro del Comité de Coordinación de Rabia y del Grupo de Apoyo Técnico, órganos que gestionan la crisis sanitaria, para garantizar que las decisiones se adopten con transparencia y rigor técnico.
La Protectora concluyó su réplica afirmando que su objetivo es “defender la vida y los derechos de los animales”, no “cuestionar el trabajo técnico”. “Respetamos a los profesionales, pero rechazamos la actitud política de la Consejería al descalificar una preocupación legítima. Si la Ciudad está comprometida con el bienestar animal, que lo demuestre con hechos y documentos, no con desmentidos políticos”, sentenció.
Una polémica abierta
El cruce de comunicados mantiene abierta la controversia entre el Gobierno local y la Protectora de Animales, en un contexto de máxima sensibilidad por los recientes casos de rabia. Mientras la Consejería defiende que actúa “ajustada a la normativa y con aval estatal”, la Protectora reclama transparencia, garantías legales y participación directa en la toma de decisiones. Por el momento, los animales continúan bajo observación, a la espera de que la Ciudad defina qué medidas adoptará al finalizar el periodo de cuarentena.