La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina asegura que “no renunciarán” al edificiopara personas sin hogar y estudiarán "nuevas vías" tras la contratación fallida mientras bromea con que en el centro de crisis “solo le falta ponerse el casco y trabajar con los obreros”.
La Ciudad Autónoma de Ceuta continúa buscando soluciones para dos proyectos clave en materia social: el futuro albergue para personas sin hogar -cuya licitación quedó recientemente desierta- y el eterno centro de crisis 24 horas para víctimas de violencia sexual que ya lleva acumulados meses de retrasos. Ambos forman parte de los compromisos del Ejecutivo local con la atención social y la igualdad, aunque se encuentran en fases distintas de ejecución y no exentos de polémicas y problemáticas.
El albergue, un proyecto "imprescindible" que se redefine
La licitación para la adquisición del edificio destinado a albergue social quedó desierta el pasado 27 de octubre, después de que ninguna de las ofertas presentadas cumpliera los requisitos técnicos exigidos. Este revés obliga ahora al Gobierno a replantear la fórmula para dar salida a una infraestructura considerada prioritaria.
"La idea es tener un albergue, porque la necesidad es imperante", ha subrayado la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, al ser preguntada por el futuro del proyecto. "Después de quedarse desierto, nos tenemos que sentar a valorar qué fórmula debemos seguir, si cambiar los pliegos, volver a licitar o buscar otra vía. Todavía no sabemos cómo lo haremos, pero sí que lo haremos. Lo importante es tener ese albergue".
La licitación inicial, gestionada a través de Procesa, ascendía a 2,84 millones de euros y estaba cofinanciada con fondos europeos. Sin embargo, las dos ofertas admitidas —una de la empresa Benyben SL y otra de la particular Pilar Quero— fueron finalmente excluidas por no subsanar las deficiencias documentales detectadas.
La polémica en torno a la licitación, criticada por el PSOE por su falta de transparencia y por un informe económico "escaso", añade complejidad a un proceso que el Ejecutivo deberá reencauzar si quiere cumplir los plazos de financiación europea.
“Nos reuniremos para ver la mejor manera de avanzar, pero no vamos a renunciar a este proyecto. Tenemos que hacerlo y lo vamos a hacer”, ha insistido Benzina.
El centro de crisis, con la financiación garantizada
Más avanzado se encuentra el centro de crisis 24 horas para víctimas de violencia sexual, otra de las infraestructuras sociales financiadas por el Ministerio de Igualdad. Aunque el proyecto acumula más de un año de retraso, la consejera ha querido dejar claro que la financiación "no está en riesgo".
"A día de hoy no existe ningún peligro de perder los fondos", ha afirmado Benzina. "Tengo contacto directo con el Ministerio de Igualdad, que conoce de primera mano cómo va evolucionando la obra. Ya hemos licitado, hay una empresa constructora trabajando... Me queda ponerme un casco y trabajar con ellos", ha bromeado la consejera, subrayando que la ejecución avanza pese a las demoras.
El portavoz del Gobierno, Alejandro Ramírez, confirmó esta misma semana que los plazos previstos se han incumplido, pero matizó que las incidencias "están justificadas" y no suponen un incumplimiento grave. "La Ley de Contratos es muy garantista y a veces dilata los procesos, pero el proyecto sigue adelante con la financiación asegurada", apuntó.
Además de las obras, el proceso de licitación para la gestión del centro ya está en marcha. Según fuentes de la Consejería, se han presentado "cuatro o cinco empresas", y actualmente se encuentran en fase de valoración.
Compromiso social y nuevos retos
Benzina ha reiterado que ambos proyectos —el albergue y el centro de crisis— son esenciales dentro del compromiso del Ejecutivo con la atención social. "Tenemos que ser útiles y dar respuestas reales. No se trata de inaugurar edificios, sino de ofrecer recursos que funcionen", ha defendido.
La consejera confía en todo caso en que la revisión del modelo del albergue y la finalización del centro de crisis marquen "un punto de inflexión" en la política social de la Ciudad. "Ceuta necesita estructuras sólidas para atender a quienes más lo necesitan. Estamos en ello, paso a paso, pero con determinación".



