El Consejo de Ministros aprobó el gasto plurianual de los trabajos en junio, alcanzando los 28,7 millones entre 2025 y 2029
"A principios de año tendremos licitado el Brull y en marcha la construcción". La delegada del Gobierno, Cristina Pérez, aseguró este martes en su rueda de prensa de balance anual del año que el macrocentro educativo cuya construcción lleva más de un lustro en el alero, por fin comenzará a erigirse en los próximos meses, cumpliendo los plazos dados meses atrás por la ex ministra y ahora candidata del PSOE a la presidencia de Aragón, Pilar Alegría. La gran duda es ahora si con los fondos previstos alcanza para hacer el espacio completo.
El pasado mes de junio, el Consejo de Ministros aprobó la modificación de los límites de gasto para permitir al Ministerio de Cultura financiar las obras, encargando a Tragsa el Brull por un montante de 28,7 millones de euros, dividos en 100.000 para 2025; 6.606.589 euros cada año entre 2026 y 2029 (ambos incluidos) y 2.642.635 euros en concepto de retención adicional de crédito del 10% del importe de adjudicación.
Idas y venidas, fases y completos
Tras la licitación fallida en 2023, el recálculo del presupuesto de la obra fue encargado al Grupo Tragsa, que trató de quitársela del medio hinchando exageradamente la previsión de gasto. El informe que entregó la firma se mantuvo en completo secreto -y sigue sin haberse hecho público, ni haberse comentado nada sobre él, a día de hoy, por parte de la Administración- hasta que este medio reveló en exclusiva que la compañía había elevado hasta 45 millones el presupuesto, desde los 16,5 estimados inicialmente.
Una maniobra, la de hinchar la cuantía muy por encima de lo real -en los últimos meses se preveía que la obra rondara los 24 millones- con la que la firma participada por Estado, comunidades y ciudades autónomas buscaba evitar que el encargo recayera en ella. Por su naturaleza de medio propio, si recibe una encomienda de cualquiera de las administraciones que la participan, no puede negarse a ejecutarla.
Frenado ante la perspectiva de unos costes disparados, el proyecto del Brull regresó a la nevera, y salió de ella hasta en dos ocasiones más coincidiendo con cambios en los cargos del Ministerio. En esos lapsos en los que volvió a estar sobre la mesa afloró la opción de dividir el proyecto en dos fases, empezando los trabajos por el bloque en el que se darían las clases de secundaria, para así terminar el restante con la actividad educativa en ese ciclo ya funcionando.
El paso de solicitar al arquitecto que despiece su trazado original aún no se ha dado y los fondos podrían alzanzar para hacerlo completo. Así se llegó al mes de marzo, cuando fuentes del Ministerio aseguraron a este digital que el encargo del replanteamiento técnico estaba "pendiente de un trámite de fiscalización de la Intervención General del Estado".
Finalmente, en junio, el Consejo de Ministros aprobó la ampliación del gasto de Educación, dotando económicamente la obra, que se encargará Tragsa, evitando el trámite de una licitación abierta, acabando con cualquier posibilidad de que vuelva a quedar desierta.
Este proceder busca que los 16,3 millones del Fondo Feder Plurirregional no tengan que ser devueltos, teniendo lista al menos una de las fases del centro, aunque podrían ser ambas, antes de que acabe 2029, comenzando, según recalcó la delegada hoy, en los primeros meses de 2026.