Servilimpce plantea un organigrama blindando cargos heredados de TRACE y sueldos, de élite
Bajo el argumento de "“modernizar la estructura", la empresa municipal de limpieza plantea en su nuevo convenio una reordenación de cargos que eleva funciones ya existentes a rangos directivos, sin garantías de transparencia en los ascensos ni convocatorias públicas
La empresa municipal de limpieza viaria y recogida de residuos sólidos, Servilimpce, ha presentado una nueva propuesta de convenio colectivo, después de que anteriores versiones no prosperasen. El documento ha generado oposición por parte de una parte de la plantilla y de representantes sindicales como los de CCOO, que no forman parte de la comisión paritaria encargada de su elaboración.
Entre las principales novedades del borrador se incluye una reestructuración interna que contempla la transformación de puestos ya existentes en cargos con rango directivo, bajo la premisa de “modernizar la estructura” y “mejorar la planificación”. Estas nuevas categorías llevarían aparejadas retribuciones que, en algunos casos, podrían alcanzar los 8.000 euros brutos mensuales, incluyendo pagas extraordinarias, una cifra superior al salario anual del presidente de la Ciudad, Juan Vivas.
Esta reordenación afecta especialmente a los puestos fuera de convenio, muchos de los cuales fueron subrogados desde la anterior adjudicataria del servicio, TRACE. Estas funciones, ahora rebautizadas con títulos como “Director de Operaciones” o “Director Legal”, no vienen acompañadas de una definición explícita de los procesos de selección que garanticen transparencia o concurrencia, lo que ha suscitado dudas sobre los criterios aplicados.
Transiciones laborales y reorganización de categorías
La Disposición Transitoria Primera del borrador regula la conversión de contratos parciales de fines de semana en contratos a jornada completa de lunes a viernes. Se trata de un proceso voluntario, sujeto a la “disponibilidad presupuestaria”, que en la práctica conllevaría que muchos empleados pasen a desempeñar funciones de peón, con independencia del puesto anterior. Esta medida se aplicará de forma progresiva y afectará a más de 150 trabajadores hasta el año 2029.
Por otro lado, la Disposición Transitoria Segunda recoge la supresión de puestos tradicionales como los de jefe de servicio o delegado, que pasarán a ser sustituidos por nuevas denominaciones más próximas a modelos organizativos del sector privado. El personal afectado será reubicado en nuevas categorías profesionales, con un periodo de adaptación de dos meses y posibilidad de formación si se considera necesario.
Nuevas categorías y pluses por cumplimiento
El nuevo organigrama introduce cargos como “Subdirector de Operaciones”, “Jefe de Régimen Disciplinario y Prevención” o “Director/a de Coordinación”. Algunas voces internas interpretan esta reorganización como un posible intento de consolidar determinadas posiciones y niveles salariales, más allá de una necesidad estrictamente operativa.
El borrador también incorpora un plus específico de 3,5 euros diarios, que se abonaría al año siguiente si el trabajador registra correctamente sus entradas y salidas durante todo el año. El incentivo se perdería si se detectan dos errores de registro en ese periodo. Parte del personal ha mostrado reservas ante esta medida, al considerar que premia una obligación ya contemplada en el régimen disciplinario del propio convenio.
Vacantes, promoción y representación sindical
La propuesta establece que las vacantes podrán cubrirse tanto por promoción interna como por acceso libre, pero las bases deberán pactarse entre la dirección y los representantes sindicales. La decisión final recaería en una “Comisión de Bolsa” con una composición similar a la comisión paritaria, lo que ha generado dudas sobre su independencia, al no contar con representación de todos los sindicatos presentes en la empresa.
Proceso de acceso a los nuevos cargos
El documento, actualmente en fase de borrador, no detalla los mecanismos de acceso o promoción hacia los nuevos puestos de responsabilidad. Esta ausencia de criterios explícitos deja abierta la posibilidad de que dichas plazas puedan asignarse de forma directa, sin convocatorias públicas. Tanto la nueva nomenclatura como las retribuciones propuestas han suscitado interrogantes sobre la consolidación de puestos previamente ocupados por personal heredado de TRACE.