Los trabajadores de la planta de basura estallan contra la Ciudad tras anunciar refuerzos en Servilimpce
"¿Nos toman por tontos?", se preguntan los empleados de Urbaser hartos de mantener la misma plantilla a pesar del incremento de residuos sólidos humanos y de haber tenido que trabajar con la acumulación de desechos tras una semana sin barco que los sacara a la Península: "Llevan desde junio prometiendo una licitación que no va a llegar ni en diciembre ni el verano que viene", denuncian
La paciencia de los trabajadores de la Planta de Transferencia de residuos de la Ciudad -que controla la empresa Urbaser con un contrato prorrogado por decreto- se está agotando. Hasta tal punto que algunos de sus representantes han estallado este jueves contra el Gobierno tras anunciar este un refuerzo en la plantilla de la sociedad municipal de limpieza Servilimpce: "¿Nos toman por tontos?. ¿Nadie ha caído en la cuenta de a donde va a parar ese incremento de trabajo?", se preguntan.
Y es que, según denuncian, el personal de la planta de transferencia es el que recepciona el 90% de la limpieza viaria, exceptuando Línea Blanca (electrodomésticos) y lleva sin ampliaciones "desde 2020". Ni siquiera "incrementos de jornada para los del fin de semana", agregan las fuentes consultadas.
Por contra alertan de que el refuerzo en Sevilimpce supone que, "con más gente barriendo y recogiendo enseres, más residuos llegarán al basurero". Esto se suma al hecho de que tengan que soportar "las cargas de trabajo cuando hay campañas de poda y desbroce por parte de Tragsa, unidades Militares y Brigadas Verdes".
La cosa no acaba ahí, en recientes fechas, tal y como desveló ceutaldia.com, la ausencia de barco que se llevase la basura provocó que los desechos no saliesen hacia la Península durante más de una semana, sobrecargando el espacio: "Estaba repleto, eran unas condiciones inhumanas, no se podía ni respirar", subrayan quienes se desempeñan en la planta.
Se muestran hartos y exclaman; "¡Ya está bien de tomarnos el pelo!". Su enfado va en relación directa con el nuevo contrato de gestión de las instalaciones, que en principio iba a salir a licitación el abril pasado y del que se sigue sin noticias. "Cuando se habla de ampliación de personal se nos remite a la licitación y llevamos esperando por ella, como se nos prometió para apaciguar nuestra convocatoria de huelga, desde junio. Ni va a llegar en diciembre ni el verano que viene", espetan, avisando de antemano que se viene "una navidad movidita".