TRACE

Solidaridad no se enmienda, la sostiene y vuelve a lanzar acusaciones y sospechas sin prueba alguna

Solidaridad no se enmienda, la sostiene y vuelve a lanzar acusaciones y sospechas sin prueba alguna
concentracion trace jul22-francisco bruno
Francisco Bruno antes de atender a los medios el lunes./archivo
El sindicato descalifica la concentración de trabajadores de Trace en apoyo a Juan Gutiérrez de este lunes y vuelve a lanzar sospechas sin fundamentarlas

La acción sindical tiene como pilar fundamental y muro de carga la unión de los trabajadores, ya sea de una empresa, de un sector o de un país. Si usted hoy disfruta de vacaciones pagadas y no tiene contratos de 14 horas laborales diarias es porque hace mucho tiempo la unidad de acción de trabajadores a través de sindicatos plantó cara a los abusos laborales y fue logrando mejoras. Siempre desde la unidad de acción. Aún no se sabe bien si el sindicato patrocinado por VOX, Solidaridad, ha logrado crear división en Trace, la empresa que explota la concesión de la limpieza pública viaria y la recogida de basura, o sólo se afana en conseguirlo. Después de la demostración de fuerza del Comité de Empresa este lunes en la más de medio centenar de trabajadores se concentraron en repulsa por la campaña de acoso contra el presidente de dicho comité, Juan Gutiérrez, el sindicato no ha mostrado intención de enmienda alguna y ha vuelto a la carga, de nuevo con acusaciones veladas, sembrando sospechas y sin aportar prueba alguna de las mismas.

Un ejemplo. En un comunicado remitido a los medios, el sindicato afirma: “Este lunes hemos podido observar -y ya lo advertimos- cómo unas pocas decenas de trabajadores de Trace se han concentrado en 'defensa', no sabemos muy bien, si de un compañero o del verdadero patrón. Y tampoco sabemos con certeza si lo han hecho por voluntad propia, por miedo, o por formar parte de esa red clientelar que ha ido tejiendo en estos últimos años el presidente del Comité, con el beneplácito de la Empresa y a costa del dinero del contribuyente”. “Pocas decenas de trabajadores” multiplica por más de 30 (aproximadamente) los afiliados con los que cuenta el sindicato en la empresa, según la estimación del Comité de Empresa.

Solidaridad no aporta prueba alguna de sus dudas. Ni sobre si la concentración era en defensa del Comité de Empresa y de Juan Gutiérrez (así lo expresaron los concentrados en la empresa), ni tampoco sobre esas supuestas coacciones. En ese sentido cabe recordar que Juan Gutiérrez ha puesto en manos de sus abogados el comunicado remitido por el sindicato el sábado en el que le acusaba de coaccionar a sus compañeros para que acudieran a concentrarse por un SMS que él mismo hizo público y que no contenía amenaza alguna, ni tan siquiera velada. Esto es, Solidaridad insiste en mantener sus acusaciones sin pruebas.

Por hacer un paralelismo, es como si en modo de réplica a Juan Gutiérrez se le ocurriera insinuar que los comunicados de Solidaridad los redactan alguna de las asesoras que el Grupo Parlamentario de VOX en la Asamblea tiene contratadas con cargo al erario público sin aportar prueba alguna de semejante afirmación. Cabría esperar entonces una furibunda reacción por parte de VOX y Solidaridad. Y con razón.

Para Solidaridad, la concentración de este lunes, en la que un grupo numeroso de trabajadores se concentró en repulsa de su campaña contra Gutiérrez fue un “bochornoso espectáculo”. Y sólo demostraría en su opinión “la urgente e imperiosa necesidad” de municipalizar el servicio. Es difícil deducir que trabajadores concentrándose en apoyo de otro compañero justifican el cambio de gestión de un servicio público. Pero Solidaridad es capaz de argumentarlo:

“Una empresa privada, que factura casi 20 millones de euros de los ceutíes y de la que el contribuyente desconoce quienes son sus propietarios o representantes legales o como estos gestionan su dinero”. Y añade que la municipalización sería necesaria para “evitar, por un lado, que esta se convierta en un verdadero chiringuito clientelar destinado al beneficio político de algunos y, por otro, para que no haya opacidad empresarial”. ¿Qué tienen que ver esos argumentos con la concentración de trabajadores del lunes? Se puede deducir que Solidaridad interpreta que el Comité de Empresa y su presidente está usando la empresa para 'enchufar' a trabajadores (“verdadero chiringuito clientelar”), aunque no se atrevan a decirlo abiertamente.

Para el sindicato Solidaridad que trabajadores se concentren en una empresa en defensa de un compañero o de varios compañeros es “algo inaudito en el mundo sindical” (sic). Lo mismo considera para “el uso personalista que de esta empresa están haciendo algunos miembros del Comité” (otra insinuación más de “chiringuito clientelar” de nuevo sin aportar dato o prueba alguna).

Pero si Gutiérrez, al que el sindicato acusó de “amenazar” a compañeros estudia acciones judiciales contra el sindicato, Solidaridad le ve la apuesta y envida al asegurar que “el equipo jurídico está estudiando las posibles actuaciones judiciales a seguir tras los insultos directos que se han dirigido contra el responsable de este sindicato en Trace”. El único insulto como tal que se pudo escuchar contra Juan Montoya allí fue “Montoya es el mentiroso”. Fue una voz entre la multitud para evidenciar que nadie acudió coaccionado a la concentración.

Lejos de recoger el guante lanzado el lunes por el secretario del Comité de Empresa, Francisco Bruno, que se permitió el lujo de recomendar a Solidaridad que hablara con los empleados para conocer qué es lo que quieren, el sindicato insiste en anunciar que profundizará en las denuncias que ya llevó a la Inspección de Trabajo. Una de ellas ha generado malestar por acabar con beneficios en los horarios para los propios trabajadores. 

Solidaridad pedirá a la Inspección que “se investigue a fondo la situación laboral que se está produciendo en la empresa”. Para el sindicato el asunto “requiere de esclarecimiento por parte de la Autoridad Laboral, al objeto de dilucidar si realmente se está produciendo una flagrante violación del derecho laboral y de los derechos sindicales de los trabajadores, así como hasta qué punto es responsable de los hechos denunciados, el actual Comité de Empresa”. 

Si el sindicato acude a la Inspección de Trabajo

Solidaridad no se enmienda, la sostiene y vuelve a lanzar acusaciones y sospechas sin prueba alguna