REFORMA LABORAL

¿Cierra la Guardería de África? Las madres temen que sí y Rontomé dice que es su “última opción”

¿Cierra la Guardería de África? Las madres temen que sí y Rontomé dice que es su “última opción”
protesta guarderia africa marzo2022
Concentración de las madres de la guardería a las puertas del centro este miércoles.
El nuevo texto legal de empleo obliga a las Administraciones a prescindir de sus temporales el próximo 31 de marzo con pocas expresiones. Esa situación ha obligado a la Ciudad a mover ficha. La situación en la Guardería de África no es tan precaria como en Juan Carlos I, aún así Educación se decanta por cubrir unificando las dos plantillas la Escuela de Educación Infantil y buscar una solución alternativa (podría ser la externalización) para la guardería.

La Guardería Nuestra Señora de África ubicada ahora en el colegio José Acosta ha entrado en convulsión estos días. La nueva Ley Laboral ha provocado un terremoto en toda la Administración Pública que ha puesto en evidencia la gestión que se ha venido llevando de las plantillas en los últimos años por no decir décadas. Los famosos “parches” que salen en casi cada reivindicación sindical que se busque en la hemeroteca han dejado a los pies de los caballos, o de la nueva reforma laboral, a las administraciones, que no pueden seguir haciendo contratos temporales para cubrir necesidades del servicio que en realidad no eran temporales. Tal sería el caso de Nuestra Señora de África, pero también de la Escuela Infantil de Juan Carlos I. Hace unos días que en el centro cayó como una bomba la intención de la Consejería de Educación de solventar este problema con un posible cierre. Un posible cierre que el propio consejero, Carlos Rontomé, ha negado este mismo miércoles, cuando las madres de los 62 alumnos con plaza en el centro se han concentrado en la puerta para clamar contra un hipotético cierre.

“En realidad se ha filtrado porque ni siquiera querían que los padres lo supiéramos. Tienen pensado cerrar esta guardería. En un principio se dijo que se iba a privatizar; también se dijo que se va a clausurar definitivamente. Nosotras, las madres y los padres, lo que queremos es mostrarles nuestro descontento, nuestro enfado y hacer pública nuestra denuncia. A nosotros nos parece una aberración que nos cierren una guardería de la noche a la mañana sin ningún motivo y esa es nuestra queja”, ha explicado en la puerta del centro Karima Abdeselam erigida en portavoz del colectivo.

El consejero de Educación, Rontomé, niega la mayor, pero reconoce el problema: “Con la nueva reforma laboral tenemos el problema de los trabajadores que tienen contratos temporales. Uno de los servicios más afectados es el de las guarderías. La idea era trasladar personal de una guardería a otra”, ha explicado Rontomé. En este caso de Nuestra Señora de África a la Escuela Infantil Juan Carlos I, para así cubrir una plantilla al menos. Pero no se completaría esa acción con el cierre de la otra guardería, sino con la externalización del servicio mientras se ofertan plazas públicas que permitan asumir de nuevo con medios propios la gestión de las 62 plazas. 

La idea concreta, ha reconocido Rontomé, era hacer una encomienda a Tragsatec. La empresa pública ha declinado al no tener esos trabajos dentro del catálogo de servicios que puede prestar. La solución entonces pasaría por sacar a licitación pública la gestión, siguiendo el modelo de la Pecera. Pero siempre, según la versión de Rontomé, con el objetivo de cubrir las plazas necesarias para asumir el servicio desde la Ciudad Autónoma y siempre barajando como última posibilidad el cierre: “No quiero empezar el curso con menos plazas de las que tenemos”, ha afirmado literalmente. Y Rontomé ha añadido un ejemplo del tiempo que se tarda en culminar una oferta pública de plazas: 2 años ha tardado Educación en cubrir las plazas del Conservatorio.

El temor en la comunidad educativa está ahí. Y de momento parece que las palabras del consejero no van a tranquilizar ni a las madres ni a los propios trabajadores del centro, que insisten en que se enteraron a pesar de las instrucciones dadas desde la Consejería de Rontomé de que la noticia no saltara: “Ha habido personas que han hablado con la Consejería y les han dicho que si se pueden callar, mucho mejor; que a la vuelta de las vacaciones nos encontraríamos con la guardería cerrada. En un principio se dijo que después de Semana Santa, luego que después de verano”, refiere Abdeselam.

La práctica totalidad de las madres y padres han firmado un escrito que han remitido por registro este miércoles a la Consejería en el que reclaman no sólo que no se cierre el centro, sino también que no se derive al alumnado a la Escuela Infantil de Juan Carlos I.

En juego la conciliación laboral y familiar. El alumnado de esta guardería en el Morro viene de la zona de Hadú, Miramar o el Polígono, porque las familias viven ahí, tienen otros hijos estudiando en el Puertas del Campo o el colegio cercano o en una minoría de casos, llevan a sus hijos e hijas al centro porque trabajan cerca. La propia Abdeselam ha explicado este miércoles que si la intención es que lleven a sus hijos a Juan Carlos I, no están por la labor, además ponen en duda que la Escuela Infantil tenga capacidad para asumir a los 62 alumnos de Nuestra Señora de África.

¿Qué versión es la buena? La de las madres o la de Rontomé. Parece descabellado pensar que el Gobierno está dispuesto a cerrar la guardería de buenas a primeras a mitad de curso, pero lo cierto es que la Reforma Laboral obliga a las Administraciones Públicas a prescindir de sus temporales el 31 de marzo, con pequeñas excepciones. Rontomé se muestra abierto a adoptar cualquier solución que permita que el centro siga funcionando como hasta ahora. Y está dispuesto a adoptar las medidas que sean necesarias. Pero la ley es la ley y no parece fácil conjugarla. Su última opción, ha dejado claro, es el cierre, antes cualquier otra idea será ejecutada.

Plantillas

En el centro repasan la plantilla, son 7 trabajadores estructurales, aseguran. 3 se jubilaron hace tiempo, pero Educación ya tiene nombrado tribunal para resolver una oferta pública de empleo de 2 puestos. En Juan Carlos I, aseguran no ha habido jubilaciones. Y Con esas 6 personas se muestran capaces de atender las necesidades del centro, que goza ahora de una plantilla más ampliar por los refuerzos temporales que propició la pandemia, refuerzos que se van a ver obligados a dejar sus trabajos en breve.

Las cifras coinciden con las que ha facilitado la Consejería de Educación a este medio. En la guardería hay 4 grupos de alumnos, el mínimo de técnicos para atenderlos sería de 5, aunque se aconsejan 6. Saldrían las cuentas de los trabajadores.

En Juan Carlos I, la situación está bastante peor. Al ser Escuela Infantil se debe regir por los requisitos que exige la Orden Educativa 1965/2010, de 14 de julio. En la actualidad atiende a 9 grupos (1 de menos de un año, 2 de 1-2 años, y 6 de 2-3 años) Según la orden el mínimo para atender esos grupos es de 14 técnicos superiores de Educación Infantil, en la actualidad hay 6.

“La cuestión de por qué completar Juan Carlos I en lugar de Nuestra Señora de África es porque la primera es Escuela Infantil y la segunda es guardería”, ha explicado Rontomé. Aunque con las 2 plazas a punto de adjudicarse seguirían faltando 6 técnicos.

El Gobierno de la Ciudad ha culminado recientemente en el centro Nuestra Señora de África obras de mejora, con cuartos de baño nuevos, entre otras cuestiones. Y además, la guardería cuenta con alumnado con necesidades especiales, que la comunidad educativa cree que no serían igual de bien atendidos en otro centro.

El problema no parece tener solución a corto plazo. Las familias reclaman su servicio, con el que están contentas, y la Consejería parece tener poco margen de maniobra dada la situación que ha desencadenado la Reforma Laboral y las políticas de contratación practicadas tanto por la Ciudad como por toda la Administración Pública durante años. Las madres ya han anunciado este miércoles su intención de llevar la próxima concentración a las puertas del Ayuntamiento.

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