Cómo proteger a los menores en el mundo digital: consejos clave para un uso seguro de la tecnología

Una mujer, utilizando un ordenador portátil
photo_camera Una mujer, utilizando un ordenador portátil

Expertos plantean una serie de recomendaciones con especial atención a la próxima vuelta a los centros educativos para el nuevo curso 

La tecnología se ha convertido en una parte esencial de nuestra vida diaria: trabajo, estudio, ocio y relaciones personales pasan en gran medida por dispositivos y redes. El verdadero reto para padres y educadores no es decidir si los menores deben usarlas, sino cómo acompañarlos para que lo hagan de forma segura, equilibrada y positiva.

Riesgos crecientes para adolescentes

El uso de la tecnología por parte de niños y adolescentes trae consigo riesgos importantes: desinformación, influencia de la inteligencia artificial, ciberacoso y exceso de pantallas. El inicio del curso escolar es una oportunidad para marcar rutinas responsables y dotarles de herramientas para desenvolverse en un mundo digital cada vez más complejo.

Claves para un uso responsable

Expertos en tecnología de la firma PcComponentes, recomiendan introducir la educación digital desde edades tempranas, enseñando nociones básicas sobre privacidad, seguridad y buen uso de Internet. Es fundamental mantener un diálogo constante en casa para gestionar la sobreexposición a información y situaciones negativas.

La supervisión activa con herramientas de control parental también es esencial. Aplicaciones como Qustodio, Norton Family o Google Family Link permiten establecer límites claros de tiempo, bloquear contenidos inapropiados y recibir alertas ante comportamientos sospechosos.

Otra recomendación es retrasar la entrega del primer smartphone con acceso total a Internet hasta que el menor alcance una madurez suficiente. Mientras tanto, se pueden utilizar teléfonos básicos o relojes inteligentes infantiles, que permiten comunicación y localización sin exponer a redes sociales.

Con el auge de la inteligencia artificial, es clave fomentar el pensamiento crítico. Enseñar a contrastar fuentes, detectar noticias falsas y reconocer información manipulada ayuda a que los adolescentes desarrollen criterio propio.

Además, se debe equilibrar el tiempo de pantalla con actividades offline, como deporte, lectura o momentos familiares, que refuercen la salud emocional y las habilidades sociales.

Por último, padres y educadores necesitan formación continua para estar al día sobre nuevas plataformas, dinámicas digitales y riesgos emergentes, de forma que puedan orientar a los más jóvenes con eficacia.

Un momento clave para actuar

“El regreso a las aulas abre una ventana de oportunidad para que padres y madres establezcan límites claros, enseñen a gestionar la información y acompañen a los adolescentes en su vida digital. Con la orientación y tecnología adecuada, los menores pueden disfrutar de los beneficios del entorno online sin quedar expuestos a sus riesgos”, afirma Miguel Romero Osuna, experto en smartphones de PcComponentes.

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