CONFERENCIA

El docente y sus desafíos, "crear hábitos" y "cultivar posibilidades", según Marina

El docente y sus desafíos, "crear hábitos" y "cultivar posibilidades", según Marina
marina revellín
Marina, este jueves, en el Revellín, con la presentadora del acto, Susana Hevia, y los cuatro docentes con los que compartió un coloquio.

Maestros y profesores se dedican a se deben dedicar, básicamente, entiende el filósofo, escritor y pedagogo José Antonio Marina, autor en 2015 del Libro Blanco de la Profesión Docente, a "cultivar posibilidades". En esa tarea este jueves, al término de la conferencia que ha pronunciado en el Auditorio del Revellín invitado por la Dirección Provincial del Ministerio, ha "aconsejado" dos cosas.

Una, creer en uno mismo. "Que se den cuenta", ha recomendado a los docentes, "de que son capaces de enseñar y así de transformar la realidad de una forma importante". Creer, también, en el dicente: "Que tengan una enorme confianza en la capacidad de aprender de los demás, en la educabilidad del ser humano, y en que quizá nosotros tengamos la única oportunidad de la que van a disponer para hacerlo".

A sus 79 años, Marina navega al margen de las tesis que aparentan más modernas y de los tópicos que sonrojan algunas prácticas por anticuadas. No repudia la memorización, no cree que la motivación sea un todo imprescindible siempre, ve necesarios los deberes (en su justa medida y con planes coordinados por todo el Claustro en función del nivel), defiende la Educación inclusiva pero teniendo en cuenta la discapacidad y la edad del estudiante, considera que no puede haber un buen sistema educativo sin una Formación Profesional (considerada de forma amplia, pues a su juicio nada escapa a ese concepto a partir de Bachillerato)...

El pedagogo ha llamado la atención sobre el cambio radical de rol que está protagonizando el docente, que ya no es "correa de transmisión" sino faro social responsable de qué se enseña en un contexto en el que "el 65 % de los puestos de trabajo de los niños que ya tenemos en las aulas todavía no se han inventado".

En ese camino, lo primero, no matar "el deseo de aprender" con el que los pequeños acceden a la escuela, alterar el rumbo que, al final de su formación, les hace salir con el único afán de "aprobar". "Se pierde la pulsión", ha destacado Marina, que ha reivindicado un "nuevo derecho infantil a la experiencia de éxito merecido en su trayectoria escolar".

Para lograrlo el docente debe ser un "buen estratega" capaz de incentivar la potencialidad del "aplazamiento de la recompensa", entiende Marina, que considera que la Educación es por encima de todo "crear hábitos" y que es tanto un firme defensor de la necesidad de estrechar lazos entre docentes y familias como de invertir todo lo posible en la escolarización de 0 a 3 años como el mejor mecanismo de corrección de desigualdades sociales, el factor más importante para el éxito educativo y académico de un niño.

En su intervención inicial y en el posterior coloquio que ha compartido con cuatro maestros y profesores, Marina ha argumentado que es "difícil" pero posible una Educación "sin adoctrinamiento" que se quede dentro de las aulas con "lo universal" y aparque debates "del siglo XXI" como el que "enfrenta la calidad como un principio de la derecha y la equidad como uno de la izquierda cuando sin ambos es imposible tener un buen sistema".

El docente y sus desafíos, "crear hábitos" y "cultivar posibilidades", según Marina