La asociación, perteneciente a la CECE, asegura que su convocatoria para concentrarse delante de la Dirección Provincial de Educación ha sido erróneamente calificada como una "queja hacia la rigurosidad de la Administración", cuyas competencias pide se traspasen a la Ciudad, y responde a Miguel Señor y a Comisiones Obreras
La Asociación de Empresarios de Formación se ha sentido malinterpretada en su llamamiento a una concentración frente a la Dirección Provincial del Ministerio de Educación y Formación Profesional. Según ha aclarado la entidad, perteneciente a la CECE, su convocatoria que ha sido erróneamente calificada como una "queja hacia la rigurosidad de la Administración" cuando "no existe un interés particular, sino únicamente el bien común".
El comunicado emitido por los empresarios busca "realizar las aclaraciones oportunas en pro de la verdad y contra la desinformación" ante las declaraciones emitidas por la Dirección Provincial de Educación, representada por Miguel Señor, quien ha asegurado que a día de hoy no tarda más de 30 días en autorizar el arranque de cursos de academias privadas dentro del abanico formativo de Formación Profesional.
Las explicaciones de Señor, aseveran, tratan "de desviar la atención" de sus demandas, que se basan, precisamente en "solicitar tiempos de resolución ágiles, conformes a la legislación vigente y con un mínimo de seguridad jurídica". Requisitos, que, a priori, deberían quedar satisfechos con la recientemente estrenada plataforma digital que agiliza todo el proceso y además deja constancia de los tiempos de respuesta.
Sin embargo, el hecho de que la Administración haya requerido "hasta cinco subsanaciones para una misma solicitud de un Certificado de Profesionalidad, en lugar de solicitar todos los documentos necesarios en un primer acto, como estipula la Ley 39/2015" constituye para los docentes "una actuación inexplicable y arrogante".
Esta, en todo caso, es solo "la gota que colma el vaso" ya que la concentración nace a raíz de las "continuas quejas de los centros educativos dirigidas al MEC, las cuales han sido sistemáticamente ignoradas o, en muchos casos, ni siquiera respondidas".
Acusaciones cruzadas con CCOO
Por otro lado, los profesionales de la formación han criticado a Comisiones Obreras, que se había referido a los miembros de la asociación como "empresas sanguijuelas". Una "acusación" que han tildado de "radicalmente hipócrita e injuriosa" al considerar que sugiere que buscan "únicamente el dinero público". Una afrenta que han devuelto cual bumerán para destacar que la financiación de las organizaciones sindicales "en gran medida proviene de subvenciones y ayudas públicas". "Las empresas de formación mantienen su actividad mayoritariamente gracias a los cursos y certificados de profesionalidad, que son financiados íntegramente por los usuarios", han defendido.
Para los empresarios "esta afirmación pone de manifiesto la desafortunada ignorancia y desconexión de CCOO con el sector de las empresas de formación en nuestra ciudad, posiblemente debido a su escasa presencia en dicho ámbito". "Es de conocimiento del sindicato, como actor interesado, que cuando se trata de competir por formaciones subvencionadas, todos los participantes de las licitaciones lo hacemos en igualdad de condiciones y bajo las mismas reglas, por lo que no entendemos las acusaciones formuladas en el contexto de una discusión honesta", han subrayado.
Así, el colectivo, insiste en que la concentración es "una reivindicación transversal ante los numerosos problemas de la educación ceutí, a la cual la gestión del Ministerio ha llevado al último puesto del informe PISA en fracaso escolar en los últimos años". Indica que, "los datos y las estadísticas no mienten y muestran un panorama desolador, especialmente para los sectores de nuestra ciudad con más problemas de inserción".

