El alumnado de Infantil y Primaria, junto a los estudiantes del Ramón y Cajal ubicados en el centro, han protagonizado lecturas, murales, cortos y acciones simbólicas contra la violencia machista
La comunidad educativa del CEIP Rey Juan Carlos I ha cerrado hoy una intensa semana de sensibilización con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una conmemoración que el centro ha transformado en una oportunidad para educar en igualdad, respeto y rechazo firme a cualquier forma de violencia. El proyecto, en el que han participado todos los grupos de Infantil y Primaria, incluidos los escolares del CEIP Santiago Ramón y Cajal ubicados en el edificio, ha combinado actividades creativas, formativas y simbólicas para promover la coeducación desde edades tempranas.
Lectura del manifiesto y un gran corazón morado por las víctimas
El acto central tuvo lugar el pasado martes, jornada en la que el alumnado de 6º de Primaria de ambos colegios leyó un manifiesto propio en el patio del centro. En él expresaron su compromiso con la igualdad y el buen trato, así como su rechazo explícito a cualquier tipo de violencia contra las mujeres. Tras la lectura, todos los cursos interpretaron la canción “Depende de los dos”, un momento colectivo que culminó con la elevación de un gran corazón morado como gesto de apoyo a las víctimas y símbolo de una sociedad futura libre de violencia.
La implicación del alumnado fue constante durante toda la semana. Cada clase elaboró una hoja decorativa para construir el mural colaborativo “El Jardín del Buen Trato”, un espacio simbólico que reunió mensajes de respeto, convivencia y solidaridad.
Cortometrajes para aprender a identificar y prevenir la violencia
Hoy se ha celebrado la última sesión del “Festival de cortos por la Igualdad”, una actividad en la que cada grupo del Juan Carlos I y del Ramón y Cajal ha grabado su propio vídeo. En estas piezas, creadas y protagonizadas por los escolares, se abordan diferentes formas de violencia de género, cómo detectarlas y qué hacer para frenarlas, reforzando así la educación emocional y la prevención desde la infancia.
Los cortos, según explican los docentes, se han convertido en una herramienta pedagógica eficaz para que los más pequeños aprendan a identificar comportamientos dañinos y reconozcan el valor del respeto mutuo.
“La igualdad se aprende desde las aulas”
La directora del centro, África Moya, subrayó la relevancia del trabajo desarrollado durante toda la semana y la implicación del alumnado: “La educación es la herramienta más poderosa para erradicar esta lacra social. Desde nuestro colegio, nuestro objetivo es formar no solo a futuros ciudadanos, sino a personas comprometidas con el respeto y la igualdad. Ver la implicación de nuestros alumnos nos llena de esperanza. La igualdad se aprende desde las aulas”.
