Preocupación en el seno de la UGR por la dificultad para encontrar alojamiento a precios razonables para estudiantes y la falta de avances en la construcción de una residencia universitaria
Estudiantes universitarios comienzan a renunciar a la posibilidad de estudiar en Ceuta por los elevados precios del alquiler y la ausencia de una residencia universitaria que ofrezca una alternativa asequible. Todo a pesar de que varios de los grados que se imparten en la localidad han sido recientemente situados entre los mejores de España por el ranking elaborado por el diario El Mundo.
Así lo apuntan fuentes con cargo de la Universidad de Granada, quienes revelan que potenciales alumnos del continente americano, que incluso se habían matriculado y visitado la Ciudad Autónoma para cursar posgrados, renunciaron a hacer el curso debido al coste de la renta. Por ello, y como viene haciendo desde hace tiempo, el equipo rector de la UGR ha trasladado de nuevo en últimas fechas al Gobierno local la imperiosa necesidad de contar con una residencia.
La institución universitaria no gestiona alojamientos propios, por lo que la pelota de la residencia queda en el tejado de la Ciudad Autónoma. Tiempo atrás, hace ya alrededor de dos años, fuentes municipales indicaron a este medio que estaban estudiando la fórmula de la colaboración público-privada para dar solución a un problema que también condiciona la ampliación del currículum del Campus.
La idea pasaba por ceder una parcela municipal a una empresa privada que había mostrado supuesto interés para que la explotara durante varias décadas, erigiendo allí un alojamiento universitario. De esta vía nada más se ha sabido, como tampoco de una hipotética compra y transformación del espacio del Hospital de Cruz Roja, posibilidad que también sonó pero que nunca llegó a traducirse en siquiera una llamada para consultar el precio del suelo.
Sin apuesta, no hay modelo
En el intercambio de impresiones entre el equipo rector de la UGR y el Gobierno local, aseguran fuentes informadas, salió a colación. el modelo verde, azul e inteligente que pregona el Ejecutivo local. Una fórmula que tiene como elemento de peso la economía del conocimiento. Es decir, el intento de atraer a la localidad a estudiantes que se formen y luego puedan trabajar aquí en sectores pujantes.
Sobre el papel, a los líderes de la Universidad, el planteamiento les parece estupendo. Sin embargo entienden que si el precio de un techo para los estudiantes se mantiene en los niveles actuales no habrá opción de que el plan llegue a buen término.
No es la primera vez en la que el compromiso de la Ciudad con la formación superior queda en cuestión. En febrero de 2024 la Junta de Andalucía, cansada de asumir los costes de funcionamiento de los campus de las localidades españolas en el norte de África tiró para atrás en primera instancia la implantación de dos de los tres máster que Ceuta había solicitado para ampliar su oferta educativa.
Se echó en falta entonces que el Gobierno local incrementara sus partidas para la UGR a los niveles de Melilla, que costea sus nuevos grados. Sin embargo, la Administración ceutí sí había realizado un importante esfuerzo para construir el Campus, algo que no ocurrió en la ciudad hermana. Mientras tanto. el principal problema seguía siendo el de la financiación por parte del Estado, muy por debajo de lo que realmente suponía mantener la actividad.
Este año, a pesar de no contar con presupuestos, el Ejecutivo central incrementó en 14 millones la partida para las dos sedes. Una cuantía que para la Junta de Andalucía sigue siendo insuficiente, lo que continúa provocando fricciones entre el gobierno de Juanma Moreno Bonilla y la institución universitaria, sobre todo a la hora de que la Agencia Andaluza apruebe la implantación de titulaciones nuevas.
Tampoco parece haber avanzado la mesa de diálogo entre administraciones en la que se debía abordar el futuro de los campus de Ceuta y Melilla. Con todos estos ingredientes llegará en 2028 una nueva ventana en la que los campus de la UGR podrán solicitar nuevos grados y posgrados.
Los que hay, entre los mejores de España
Todas estas cuestiones han vuelto a brotar en un momento de celebración para la Universidad de Granada. Situada por el ranking del diario El Mundo en el décimo puesto de todas las universidades españolas, cuenta además con algunos de los mejores grados del país.
En Ceuta se imparten el de Ingeniería Informática, el segundo mejor de España y los de Eduación Infantil y educación Social, cuarto y quinto mejor respectivamente a nivel nacional. "El título es el mismo en Granada y en Ceuta", recalcan fuentes con cargo de la UGR, dando cuenta de la calidad de los estudios que se imparten en suelo norteafricano.