FASE 2 DE LA DESESCALADA

El plan de retorno a las aulas en un mes del alumnado de Infantil no convence a docentes ni familias

El plan de retorno a las aulas en un mes del alumnado de Infantil no convence a docentes ni familias
Imagen de recurso.
Imagen de recurso.  

Si no cambia de planes, el Gobierno central prevé que a partir del 27 de mayo, en la fase 2 de la desescalada, puedan volver a las aulas el alumnado de Infantil con menos de 6 años (cerca de 4.000 niños en la ciudad autónoma) cuyos dos padres no puedan teletrabajar; los estudiantes especialmente vulnerables de Primaria para recibir refuerzo educativo; y los de niveles de promoción y titulación, especialmente el matriculado en 2º de Bachillerato que en julio hará la 'Selectividad'.

Los equipos directivos decidirían antes de esa fecha, si todo va bien y nada se tuerce en relación con lapandemia del coronavirus, qué docentes y de qué cursos tendrían que abandonar la enseñanza a distancia y regresar a sus puestos físicamente.

Esa hoja de ruta no ha convencido, sin embargo, ni a docentes y ni a familias. Los primeros desconfían de la falta de concreción del itinerario de aterrizaje en la "nueva normalidad" y las segundas reclaman que las medidas para facilitar la conciliación se extiendan más allá de los 6 años y siempre con carácter voluntario.

La Dirección Provincial del Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) está “esperando instrucciones”, pero la secretaria general de FECCOO en Ceuta, Lorena Díaz, ya ha advertido que su sindicato “no está de acuerdo” con lo esbozado por Sánchez.

Primero, porque "no tiene ningún sentido abrir los colegios solo para el alumnado de Infantil a modo de guardería, como si los estudiantes con 7 u 8 años ya pudiesen valerse por sí mismos en el caso de que sus padres tengan que ir a trabajar ambos, sin tener en cuenta las aglomeraciones que se generarán, la falta de equpos de protección individual...". "Los hipotéticos beneficios de la medida no compensan sus riesgos”, opina.

FECCOO discrepa porque “la prioridad debe ser garantizar la salud del alumnado, el profesorado y el resto de los trabajadores de los centros escolares, cuya puesta en macha en Ceuta exige además coordinar al Ministerio con la Ciudad en materia de conserjes, limpieza, etcétera, cuando no sabemos ni siquiera si las familias tendrán libertad para llevar a los niños un día sí y otro no, si deberán hacerlo siempre, si solo se exigirá que vuelvan a trabajar presencialmente los docentes de Infantil, todos, una parte...”. Para Díaz otro problema añadido es la “masificación” de las aulas ceutíes y la “imposibilidad” de garantizar las distancias de seguridad en su interior “sin desdobles, contratación de docentes, etcétera”.

El presidente de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) de Ceuta, Mustafa Mohamed, reclama a MEFP y Ciudad “que coordinen todos sus medios para ofrecer las mayores posibilidades de conciliación a las familias cuyos progenitores deban volver a regresar a trabajar presencialmente y, por no disponer de otros recursos, quieran que sus hijos vuelvan a clase”.

“En cualquier caso, lo primero es garantizar la salud del alumnado, de los docentes y de los trabajadores, así como darle carácter de voluntariedad, pero no limitar esa posibilidad a los padres y madres de pequeños con hasta 6 años, lo que excluiría a un gran número de posibles necesitados de acogerse a esa medida”, argumenta.

El plan de retorno a las aulas en un mes del alumnado de Infantil no convence a docentes ni familias