El colegio celebró la segunda edición de su particular Desafío de los 300 en el que participaron alrededor de 180 alumnos de 28 de los 30 centros escolares de la localidad
Por la rampa de salida del colegio San Daniel bajan corriendo metralleta simulada en mano niños, adolescentes y profesores, se dividen en escuadras y cada uno representa a su centro escolar, así hasta llegar a veintiocho de los treinta que hay en la localidad. De fondo se escuchan las voces de Dj Poyito y de Pepe Yepes. Su presencia representa una de las novedades de la segunda edición de 'Los 300 del San Daniel', la versión a pequeña escala del Desafío de los 300, prueba deportiva cívico-militar que se disputa en menos de dos semanas en la localidad,
Aquí también ayudan los Regulares, "imprescindibles" para hacer posible la prueba escolar, según reconoce Sara García, presidenta del colegio organizador, que disfruta del ambiente tremendamente festivo organizado en el patio exterior de las instalaciones.
Allí se reúnen alrededor de 180 niños y adolescentes -unos de quinto y sexto de primaria, otros de primero y segundo de la secundaria Obligatoria-, acompañados de profesores, que por primera vez participan en las escuadras que compiten por el ansiado premio. "Hemos mejorado, ¿eh?", pregunta la directora en alto, visiblemente satisfecha por ver que en su colegio no hay obstáculos para la diversión.
Si los hay en la prueba, muchos, desde subir y bajar a un camión militar, hasta pasar por una red de cuerdas o atravesar un hinchable colocado para la ocasión. 22 retos, ni más ni menos, tienen que superar los participantes, que una vez acaban reponen fuerzas a mordisco de bocadillo, esperando a que acaben el resto.
Paran de golpe de comer, bailar o reposar sentados cuando llegan a meta los representantes del Centro de Educación Especial San Antonio. Todos se levantan y aplauden: "Es el momento más emotivo", dice García, que también aporta el sonido de sus palmas golpeando para reconocer el esfuerzo.
Todos ganan, ya sea competitivamente o en amigos y diversión, en una mañana soleada de deporte y confraternización que cada año crece más.