Ceuta activa el plan contra las olas de calor y fija el riesgo a partir de los 34 grados

 Playa de la Ribera
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Sanidad mantendrá el dispositivo preventivo hasta el 30 de septiembre y recuerda que las altas temperaturas provocaron más de 27.500 muertes en España entre 2015 y 2025

La Consejería de Sanidad y Servicios Sociales mantiene activado desde el pasado 1 de junio y hasta el próximo 30 de septiembre el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos de los Excesos de Temperaturas sobre la Salud, una herramienta diseñada para reducir el impacto de las olas de calor en la población. En el caso de Ceuta, la temperatura umbral de riesgo se sitúa en los 34 grados, de modo que cualquier previsión por encima de ese valor activa los distintos niveles de alerta previstos en el sistema. La administración autonómica recuerda además que las altas temperaturas causaron más de 27.500 fallecimientos en España entre 2015 y 2025, según las estimaciones oficiales de monitorización de la mortalidad.

La puesta en marcha de este dispositivo coincide con el inicio de los meses más cálidos del año, un periodo en el que aumenta el riesgo de sufrir problemas de salud asociados al calor extremo. Desde la Consejería advierten de que la exposición prolongada a temperaturas elevadas puede provocar una respuesta insuficiente del organismo para regular su temperatura interna, derivando en cuadros de diversa gravedad.

Entre las consecuencias más frecuentes figuran los calambres, la deshidratación o la insolación. En los casos más severos puede producirse ungolpe de calor, una situación que afecta a distintos órganos y que puede incluir síntomas como alteraciones en la marcha, convulsiones o incluso estados de coma.

Más de 27.500 muertes asociadas al calor en una década

Los datos recopilados por el sistema MoMo, encargado de monitorizar la mortalidad diaria por todas las causas en España, reflejan el impacto que las altas temperaturas tienen sobre la salud pública. Según estas estimaciones, entre 2015 y 2025 se registraron 27.564 defunciones atribuibles al exceso de calor.

El año con mayor incidencia fue 2022, cuando se contabilizaron 4.789 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas. Le siguió 2025, con 3.832 muertes atribuidas a este fenómeno.

Las autoridades sanitarias recuerdan que el aumento de la mortalidad suele asociarse a episodios de tres o más días consecutivos de temperaturas excepcionalmente elevadas. Además, sus efectos no siempre son inmediatos, ya que pueden manifestarse durante la propia ola de calor o incluso hasta tres días después de su finalización.

Un sistema adaptado a las características climáticas

Una de las novedades incorporadas en los últimos años por el Plan Nacional es la división del territorio en 182 zonas de meteosalud. Este modelo sustituye a la antigua clasificación provincial y agrupa municipios con características climáticas similares para ofrecer una respuesta más ajustada a la realidad de cada territorio.

El sistema Meteosalud funciona gracias a la coordinación entre el Observatorio de Salud y Cambio Climático y la Agencia Estatal de Meteorología, integrándose dentro del Plan Nacional impulsado por el Ministerio de Sanidad.

A través de esta herramienta se determinan los niveles de riesgo existentes en cada zona y se activan los correspondientes avisos a la población y a los servicios públicos implicados.

En Ceuta se establecen cuatro escalones de alerta. El nivel 0 corresponde a la ausencia de riesgo; el nivel 1 identifica una situación de bajo riesgo; el nivel 2 señala un riesgo medio; y el nivel 3 implica un escenario de alto riesgo asociado a temperaturas especialmente elevadas.

Especial vigilancia sobre los colectivos vulnerables

La Consejería subraya que los efectos del calor no afectan por igual a toda la población. Los menores de edad, las personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas constituyen los grupos con mayor vulnerabilidad sanitaria.

A ello se suman factores de carácter social que pueden aumentar el riesgo, como la dependencia, la discapacidad, el aislamiento, la marginación o las condiciones deficientes de habitabilidad.

Por este motivo, el plan contempla mecanismos de coordinación entre los servicios sanitarios y sociales para identificar a las personas más expuestas y reforzar las medidas de prevención durante los episodios de temperaturas extremas.

Recomendaciones para evitar los efectos del calor

La administración autonómica insiste en la importancia de adoptar hábitos preventivos durante los meses de verano. Entre las principales recomendaciones figura mantener una hidratación constante, bebiendo agua con frecuencia incluso cuando no exista sensación de sed.

También aconseja evitar la exposición directa al sol entre las 12:00 y las 16:00 horas, utilizar ropa ligera y de colores claros, protegerse con sombreros y gafas de sol y aplicar protector solar de alta protección.

Otra de las medidas fundamentales pasa por mantener frescos los espacios interiores mediante ventiladores o aire acondicionado, además de cerrar persianas y cortinas durante las horas de mayor insolación y ventilar la vivienda cuando las temperaturas desciendan.

Desde Sanidad también recomiendan priorizar el consumo de frutas y verduras, reducir las comidas copiosas y limitar la actividad física intensa a las primeras horas de la mañana o al atardecer.

En el caso de los trabajadores que desarrollan su actividad al aire libre, se aconseja realizar descansos frecuentes en sombra, beber agua de forma regular y utilizar ropa adecuada para minimizar la exposición al calor.

Con estas medidas, la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales pretende reducir los riesgos asociados a las altas temperaturas y fomentar hábitos de prevención que permitan afrontar los meses de verano con mayores garantías para la salud.

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