Sebastián Guerrero y Natividad Benito protagonizan un pregón poco complaciente que reivindica la memoria, la igualdad real y la defensa de los derechos LGTBIQ+ frente a los discursos de odio
La celebración del Orgullo 2026 en Ceuta arrancó este sábado con un pregón marcadamente reivindicativo en el que el activista y militante socialista Sebastián Guerrero y la sindicalista y miembro del colectivo Natividad Benito reclamaron una defensa activa de los derechos LGTBIQ+, alertaron sobre los riesgos de retroceso y recordaron que aún existen personas que viven su orientación o identidad con miedo. El acto, celebrado en el marco de la fiesta organizada en el Auditorio de la Marina, combinó mensajes de celebración con duras críticas a la discriminación y a los discursos que cuestionan conquistas logradas durante décadas.
Lejos de limitarse a una intervención festiva, los pregoneros reivindicaron el origen del Orgullo como movimiento de protesta y defensa de derechos. “Hoy estamos aquí para celebrar el orgullo, pero también para defenderlo”, expresó Guerrero durante una intervención en la que insistió en que esta cita nació “como una respuesta frente al miedo, la discriminación y la violencia”.
Uno de los momentos más destacados del pregón llegó cuando el activista recordó la situación que durante años vivieron numerosas personas del colectivo en la ciudad. Guerrero aseguró que todavía existen jóvenes que no se atreven a expresar libremente quiénes son y defendió la necesidad de seguir reivindicando espacios seguros.
“Siguen existiendo jóvenes que tienen miedo de decir quiénes son”, afirmó, antes de recordar que “también en Ceuta hubo muchos armarios cerrados” y que numerosas personas se vieron obligadas a ocultar su identidad o incluso abandonar la ciudad para vivir con libertad.
Durante su intervención, destacó el papel de quienes abrieron camino en momentos mucho más complicados para el colectivo. En ese sentido, rindió homenaje a las personas que, desde distintos ámbitos sociales y culturales, contribuyeron a construir una ciudad más abierta.
“Hubo gente valiente que abrió camino cuando era mucho más difícil que ahora”, señaló, reivindicando el papel del activismo y de quienes decidieron visibilizarse pese a las consecuencias sociales que ello podía acarrear.
Advertencia ante posibles retrocesos
El pregón estuvo marcado por constantes referencias a la necesidad de proteger los derechos conquistados. Guerrero defendió que los avances legales alcanzados en España no significan que la igualdad plena sea ya una realidad.
“Los derechos nunca están garantizados para siempre”, advirtió. A su juicio, los retrocesos comienzan con la normalización de determinadas actitudes y discursos que terminan generando exclusión social.
En este contexto, rechazó que se presenten determinadas expresiones de odio como simples opiniones y sostuvo que ninguna sociedad democrática puede permitir que parte de sus ciudadanos tengan que vivir ocultando aspectos esenciales de su identidad.
“Nadie tiene derecho a convertir el odio en opinión”, manifestó ante los asistentes.
Ceuta como ejemplo de convivencia y diversidad
Otro de los ejes centrales del discurso fue el papel que, según los pregoneros, debe desempeñar Ceuta como ciudad caracterizada por la convivencia entre culturas y religiones diferentes.
Guerrero destacó que la riqueza social de la ciudad solo tiene sentido si también se traduce en libertad individual. Por ello, defendió que una sociedad verdaderamente abierta no puede exigir a nadie que esconda quién es para sentirse aceptado.
“Ceuta sabe convivir y sabe mucho de diversidad”, afirmó durante una intervención en la que vinculó la realidad multicultural de la ciudad con la necesidad de garantizar el respeto a todas las identidades.
Los pregoneros insistieron además en que la celebración del Orgullo no puede reducirse a una cita puntual o a gestos simbólicos. En su opinión, la defensa de la igualdad debe traducirse en medidas concretas relacionadas con la educación, la protección frente al acoso y la garantía de derechos laborales y sociales.
“No vamos a dar ni un paso atrás”
El tramo final del pregón elevó aún más el tono reivindicativo. Guerrero aseguró que el colectivo seguirá movilizándose frente a cualquier intento de limitar derechos y lanzó un mensaje especialmente dirigido a quienes todavía viven su situación con miedo o incertidumbre.
“No vamos a dar ni un paso atrás. Ni en derechos, ni en libertad y, por supuesto, ni en dignidad”, proclamó.
También dedicó unas palabras a quienes aún no se sienten preparados para visibilizarse públicamente. “Esta ciudad también es vuestra”, afirmó, defendiendo que nadie debería pedir perdón por su orientación sexual, identidad de género o forma de vivir.
La lectura del pregón abrió una nueva edición del Orgullo en Ceuta, una jornada que continuó durante la tarde y la noche del sábado con actuaciones musicales, actividades festivas y diferentes propuestas destinadas a celebrar la diversidad y reivindicar la igualdad de derechos para el colectivo LGTBIQ+.