“El Racismo mata, la memoria resiste”: La Marcha por la Dignidad sigue pidiendo justicia y reparación
La Marcha por la Dignidad que cada febrero conmemora la tragedia ocurrida el 6 de febrero de 2014 en el Tarajal, cuando 14 jóvenes perdieron la vida entre pelotazos y botes de humo que la Guardia Civil lanzaba desde sus embarcaciones y los espigones seguirá un año más reclamando “justicia y reparación” para las víctimas y garantías de que algo así no se repetirá y que las fronteras dejen de ejercer violencia contra los migrantes. Eso sí, lo hará bajo techo y no en la playa como es habitual y con una previsible mermada participación por las malas condiciones climáticas.
Bajo el lema ’El Racismo mata, la memoria resiste’ la organización de la marcha a la que se han sumado más de 250 organizaciones por todo el país ha planteado una jornada dividida en dos partes, “de sensibilización” por la mañana y “de denuncia” por la tarde, lo que era la tradicional marcha.
Concienciación
En la jornada de mañana el Instituto Abyla acogerá una mesa redonda a partir de las 11.45 horas en la que participarán Brice O., un superviviente de la marcha de aquel trágico 6 de febrero de 2014 y Hanaa Hakiki. El título de la misma es ‘Sobrevivir al Tarajal y pedir justicia a la ONU’. Y es que en esas están algunos supervivientes aún, tal y como ha explicado María Jiménez de la organización del acto. “Brice y Ludovic han presentado su caso contra el Comité de Tortura de la ONU”, lo hicieron en enero de 2025. “Estos tramites son bastantes lentos. De momento no hay ninguna noticia al respecto”, ha explicado María Jiménez.
Además después de idas y venidas judiciales del caso con aperturas y cierres del mismo en la vía judicial, en junio de 2023 Coordinadora de Barrios y APDH presentaron a su vez un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional que sigue a expensas de ser tramitado. “Hay un poco de silencio judicial en torno a esos recursos por lo tanto no conocemos realmente dónde habrá quedado, pero seguimos a la espera de que se haga justicia”, ha explicado Jiménez.
La jornada de concienciación la completará la charla ‘Nuevas narrativas para hacer memoria’ de Lucía Asué Mbomio.
Toda la jornada de mañana se puede seguir a través del canal en directo de YouTube de la organización y algunas organizaciones ya han organizado actos para seguir su desarrollo en ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao. El año pasado el acto del Tarajal tuvo réplica en 61 países de todo el mundo.
Jornada de denuncia
En la parte de denuncia, el acto se ha reconducido hacia el interior y se evitará la playa del Tarajal, habida cuenta de la previsión climática de lluvia, con importantes precipitaciones a partir de media tarde de este sábado.
El mal tiempo ha provocado que muchas organizaciones y personas que tenían previsto asistir a Ceuta a la jornada hayan cancelado sus planes ya y que otras muchas, de puntos geográficos más cercanos estén a la espera aún de cómo evoluciona el tiempo. Por eso, si siempre la participación de la población ceutí ha sido importante en la marcha, este año la organización la considera clave. Y ha hecho especial hincapié en animar a la participación.
El acto se celebrará en el local de Luna Blanca en los Rosales y comenzará a las 16 horas con una previsión de dos horas de duración. Básicamente repetirán el mismo ritual que llevan a cabo cada año en el Tarajal, pero en este espacio a resguardo del mal tiempo. Como siempre prevén encender una vela por cada uno de los fallecidos en aquella jornada: Yves, Samba, Douda, Armand, Luc, Roger, Larios, Youssouf, Ousmane, Keita, Jeannot, Omarou, Blaise y otro migrante más del que aún se desconoce su nombre.
Reivindicaciones
La marcha como cada año y todo lo que la envuelva, también su presentación, sirve como vehículo a las organizaciones convocantes para exponer su modelo del fenómeno migratorio. En las antípodas del del presidente Trump, pero también desconforme con el modelo europeo.
“Aún a día de hoy, las víctimas de aquella fatídica jornada y las familias de éstas siguen sin haber conseguido acceder a justicia, a verdad, a reparación y, sobre todo, a garantías de no repetición. Son víctimas de políticas migratorias que a día de hoy siguen sin haber posibilitado que estas personas hayan llorado la pérdida de sus familiares. Pedimos un giro. Pedimos un cambio, una transformación radical de las políticas migratorias que siguen enfocadas a día de hoy en controlar, en vulnerar, en reprimir y en violentar los derechos y la dignidad de las personas que tratan de ejercer su derecho a la libre circulación”, ha explicado Ramses Mohamed, de la organización y moderador este sábado de la jornada de concienciación en el Instituto Abyla.
Pide básicamente que se replantean la legislación que “hace más difícil el acceso a estas personas a vías legales y seguras para emigrar, como por ejemplo el Pacto Europeo de Migraciones y Asilo, que como en variaciones ocasiones ya hemos repetido: vulnera los derechos y la dignidad de las personas en materia de migración y refugio”, ha apuntillado Ramses Mohamed.
Denuncian así desde la organización “la violencia, la muerte y las desapariciones que tienen lugar en la frontera sur española aquí en Ceuta”. Sobre la mesa los 46 cadáveres de personas que arrastró el mar hasta la costa y otro dato que aporta la oenegé Caminando Fronteras, en las rutas de acceso a España en 2025, el pasado año, 3.090 personas murieron que se sepa y se tenga constancia o han desparecido.
La reivindicación de la Marcha por la Dignidad, que este año alcanza su décimo tercera edición, no es sólo por los muertos aquel día o los que se cuentan con pasmosa rutina en Ceuta. Es un modo de poner el foco en el fenómeno migratorio y la violencia que desde Europa se sigue ejerciendo en las fronteras y después continente adentro contra estas personas
“Consideramos que las fronteras, las rutas y todo lo que constituyen las políticas tanto migratorias como de externalización de fronteras cada año ejercen más violencia; ejercen más control y ejercen más imposibilidad de que estas personas puedan acceder realmente a ejercer ese derecho a vivir con dignidad”, ha explicado Mohamed.
En estos 12 años que han pasado desde aquella madrugada del 6 de febrero, la organización aprecia cambios en la sociedad respecto al fenómeno migratorio. Hay mayor conciencia por parte d ella población y de muchas organizaciones”. Esa conciencia apunta en una dirección: “Somos más personas las que consideramos que realmente las fronteras están configuradas como un espacio que violenta los derechos y la dignidad de las personas que intenta ejercer su derecho a vivir en libre circulación, a las que no se les posibilita un visado o el acceso al asilo, tanto en países propios como en países en tránsito”, ha señalado Mohamed.
Pero la mayor sensibilización no está logrando aún que también después las cosas para mejor. “La situación no ha cambiado a mejor y por eso hoy más que nunca creemos que es muy importante mantener estas marchas por la dignidad para seguir visibilizando y denunciando lo que ocurre aquí en la frontera sur”.
La importancia de Ceuta y del Tarajal en el fenómeno migratorio
Con 46 cuerpos muertos arrastrados a las playas de Ceuta en 2025 y más de 3.000 en el total de rutas a España de los migrantes, cabe preguntarse por qué Ceuta. Porque la ciudad es el símbolo reivindicativo de esta lucha entorno a una tragedia que costó 14 vidas.
“Marcho un antes y un después en la manera de actuar ante las entradas por el vallado y por el espigón”, contesta María Jiménez. “Es un momento simbólico que merece la pena seguir conmemorando cada año. No porque pensemos que sea más o menos importante y de hecho hacemos mucho hincapié en que esta jornada no solamente es por laque ocurrió, sino por lo que ocurre semana tras semana. Que con total impunidad se utilizara material antidisturbios, que se lanzaran balas de goma, gases lacrimógenos, que no se recuperaran los cuerpos. Creemos que realmente fue una manera de actuar violenta y que ha quedado con total impunidad y que al final de algún modo legitima que eso se perpetúe en futuras ocasiones porque no ha habido justicia”, termina de explicar, María Jiménez.