La delegada del Gobierno, Cristina Pérez, explicó las iniciativas que la administración que lidera ha venido llevando a cabo para controlar su emisión de gases a la atmósfera y anunció el proyecto de plantación en García Aldave en el que colaborarán alumnos de formación profesional de la localidad
Compensar las emisiones de gases con un sumidero de carbono en forma de gran plantación de árboles en la zona de García Aldave. En eso consiste, en síntesis, parte del proyecto Red Compensa, anunciado este jueves por la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, en un acto en la sede de la Seguridad Social. La representante del Ejecutivo nacional en Ceuta explicó las iniciativas que la administración que lidera viene llevando a cabo desde hace años para controlar su huella de carbono y como estas y las iniciativas internacionales promovidas desde Estados Unidos por Barack Obama acaban confluyendo en la siembra vegetal prevista en la ciudad autónoma,, en la que colaborarán además estudiantes de Formación Profesional de la localidad.
"La Semana de la Administración Abierta es una iniciativa que surge en el año 2011 a partir de una declaración que hace Barack Obama en el seno de la Asamblea General de Naciones Unidas en la que, de alguna manera, denuncia la dificultad que tienen los gobiernos, las administraciones, para acercarse a la ciudadanía. Por tanto, denuncia esa brecha que existe, al final, entre los ciudadanos, el gobierno y los poderes públicos. Entonces, él propone una serie de medidas, entre ellas el surgimiento de una alianza a nivel internacional para mejorar estas deficiencias, como se consideró que existían, y a partir de ese año, un conjunto de países, entre ellos España, se involucran en el impulso de estas acciones", comenzó explicando.
En este contexto -el de la Semana de la Administración Abierta, una de esas acciones de acercamiento a la ciudanía- la Delegación del Gobierno, analizando las actuaciones que podían tener repercusión o un mejor impacto en la sociedad, seleccionó la relacionada con el control de la huella de carbono. "Concretamente lo hemos denominado Red Compensa, porque esa denominación aglutinaba dos verbos que caracterizan las políticas medioambientales, que son la de reducir y la de compensar la huella de carbono", puntualizó la delegada.
Desde hace unos años, en la Delegación, comenzaron a adoptar medidas orientadas a reducir su huella de carbono a través de distintas iniciativas. Sirva como ejemplo la obra que se está ejecutando para mejorar la eficiencia energética del edificio.
"Anteriormente, al año 2025, era una medida completamente voluntaria la de reducir la huella de carbono y la de inscribirla en el registro que tiene la Oficina Española de Cambio Climático y a partir de marzo de este año es obligatorio. De modo que todos los organismos públicos de Ceuta tendrán la obligación de calcular su huella, es decir, ver cuántas toneladas de emisiones de gases efectos invernadero evacuamos a la atmósfera y cómo podemos reducirlas", reveló Pérez, explicando a renglón seguido que la Delegación ha obtenido este año el certificado correspondiente, convirtiéndose en una organización pionera en este sentido: "Estamos orgullosos", agregó.
Con el objetivo de seguir reduciendo las emisiones, la Administración ha seleccionado una serie de actividades entra la creación de sumideros de carbono. "Buscamos que el exceso de emisiones que tenemos pueda ser compensado a través de la siembra de árboles y para ello vamos a crear en los próximos meses, a partir de una línea de financiación que nos va a facilitar el SEPE, una unidad integrada dentro de la Delegación con estudiantes de formación profesional de la línea de gestión forestal de Ceuta y también con la línea que se dedica al tema de implementación de placas solares y energías alternativas", informó la representante del Ejecutivo central. Esta unidad podrá colaborar también con otros organismos locales que estén interesados en limitar sus emisiones.
Entre los presentes en el acto celebrado este jueves, alumnos del FP de Gestión Forestal del Clara Campoamor que potencialmente podrían colaborar en el proyecto y también uno de sus profesores. "Es uno de los maestros que nos están acompañando en este proceso para que puedan intentar familiarizarse desde ya con los conceptos que vamos a trabajar en los próximos meses y que el año que viene se integre en esta unidad y poder contratar a estudiantes".
La plantación, un proyecto a largo plazo
En la plantación de árboles colabora también el Ministerio de defensa, que cederá el suelo y el previamente mencionado SEPE. También estará la Dirección Provincial de Educación y la ciudad a través de Obimasa, colaborando para identificar cuáles son las zonas que son susceptibles de una reforestación. "Al final es un proceso complejo y sobre todo en muy largo plazo, porque tenemos que ver que la captación, el secuestro de este carbono, no se hace en un año ni en dos, sino que estamos hablando de procesos que pueden durar hasta 40 años", advirtió.
Exige por tanto "un compromiso" extendido en el tiempo para que los árboles permanezcan en el terreno durante cuatro décadas captando gases.