La misión del Scientific Angler Tagging Tour ha llegado a pescar un pez de 275 kilos en una de las campañas más exitosas del proyecto; las marcas electrónicas permitirán seguir durante un año los movimientos de los atunes entre el Atlántico y el Mediterráneo
El Estrecho de Gibraltar ha vuelto, un año más, a reafirmarse como escenario privilegiado para la ciencia marina. Ceuta acogió una nueva edición del Scientific Angler Tagging Tour, una iniciativa que une investigación, pesca deportiva y tecnología para estudiar los movimientos del atún rojo en uno de los corredores marinos más importantes del mundo.
Y los resultados no han pasado desapercibidos. En apenas dos jornadas de trabajo, las embarcaciones participantes lograron marcar 15 grandes ejemplares de atún rojo con dispositivos electrónicos de seguimiento, incluido un ejemplar de 275 kilos, el mayor de toda la misión.
Dos jornadas de pesca y ciencia en el Estrecho
La actividad arrancó el sábado con unas condiciones meteorológicas favorables que permitieron desarrollar la primera salida con normalidad. Durante esa jornada se marcaron 12 grandes atunes rojos, algunos de ellos superando ampliamente los 200 kilos.
Las tripulaciones participantes jugaron un papel clave durante toda la operación. Según destacó la organización, el alto nivel técnico de los pescadores facilitó tanto la captura como la aproximación segura de los ejemplares a la embarcación científica encargada del marcaje.
El domingo, ya en la segunda jornada, llegaron otros tres marcajes que elevaron el balance final hasta los 15 ejemplares. Fue además entonces cuando se capturó el gran protagonista del fin de semana: un atún rojo de 275 kilos.
Tecnología para seguir sus movimientos durante un año
Todos los ejemplares han sido equipados con marcas electrónicas pop-up, unos dispositivos de alta tecnología que permanecen adheridos al pez durante aproximadamente un año.
Pasado ese tiempo, las marcas se desprenden automáticamente, ascienden a la superficie y transmiten vía satélite la información recopilada al sistema Argos.
Gracias a esta tecnología, los investigadores podrán conocer datos sobre las rutas migratorias de los atunes, las profundidades a las que se desplazan o las temperaturas del agua que frecuentan durante sus desplazamientos entre el Atlántico y el Mediterráneo.
Ceuta, enclave estratégico para la investigación marina
La organización del proyecto destacó nuevamente el valor estratégico de Ceuta y del Estrecho de Gibraltar para este tipo de investigaciones científicas.
La combinación de biodiversidad marina, experiencia pesquera local y coordinación institucional ha permitido consolidar a la ciudad como uno de los puntos más importantes del Mediterráneo occidental para estudiar el comportamiento del atún rojo.
Con las 15 nuevas marcas colocadas este fin de semana, el proyecto alcanza ya las 163 implantadas en apenas tres años y medio.
Formación, reconocimientos y vínculo con el mar
La misión comenzó oficialmente el viernes en las instalaciones del Club Náutico CAS, donde pescadores, científicos y representantes institucionales participaron en una jornada técnica centrada en los protocolos de captura, manipulación y liberación de los ejemplares.
Durante el acto también se rindió homenaje al doctor José Manuel Ávila Rivera por su trayectoria y su contribución al conocimiento del entorno marino ceutí.
Además, el doctor Alfonso Morey recibió la distinción “Lazos con el Mar” por su papel en la coordinación local de esta edición del proyecto.
El presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas, el consejero de Turismo, Nicola Cecchi, y representantes del Club Náutico CAS participaron en un acto que cerró con una cena de convivencia entre participantes y organización.
Una misión que deja ganas de volver
Tras el cierre de la campaña, desde la organización subrayaron que la experiencia ha vuelto a demostrar el potencial de Ceuta como punto de encuentro entre ciencia, pesca y mar.
La sensación general, después de un fin de semana de trabajo intenso en aguas del Estrecho, era compartida por todos los participantes: solo quedan ganas de regresar.
